Lech Walesa participó de la celebración en la aldea de Konotopie. El monumento mide 55,6 metros, de los cual 15 corresponden al pedestal
20:51 hs - Domingo 16 de Agosto de 2026
La estatua más alta de Europa dedicada a la Virgen María fue inaugurada en una pequeña aldea polaca, en un acto que contó con la presencia del legendario líder Lech Walesa.
Cientos de personas participaron en la consagración del monumento de 55,6 metros de altura, en Konotopie, en el centro de Polonia, donde viven menos de 150 habitantes.
Mientras helicópteros esparcían diminutas rosas rojas sobre la multitud, sacerdotes con túnicas blancas celebraban misa y el popular conjunto folclórico Mazowsze cantaba y bailaba al ritmo de música tradicional polaca.
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La estatua supera en altura a otro monumento religioso en Polonia, el Cristo Rey de la ciudad de Swiebodzin, que fue inaugurada en 2010 y, si se incluye el montículo sobre el que se asienta, se eleva unos 52 metros sobre el suelo.
La nueva estatua de Polonia es la más alta de la Virgen María en Europa pero está muy lejos del récord mundial: la Madre de Toda Asia–Torre de la Paz, en Batangas, Filipinas, mide 98 metros.
El expresidente polaco Walesa, quien ganó el Premio Nobel de la Paz por su liderazgo de la resistencia anticomunista polaca como jefe del sindicato Solidaridad, ocupó un asiento en primera fila durante la ceremonia de inauguración. “Este es el final de mi camino”, dijo Walesa, de 82 años, al sugerir que las causas que defendió (incluida la democracia y la fe católica) ahora están cumplidas: “Empecé con la Virgen María y termino con la Virgen María”.
Durante sus días en Solidaridad, Walesa lucía siempre un pin de la Virgen Negra y a menudo atribuyó a su fe en Dios la fortaleza para luchar contra el comunismo.
La gran mayoría de los polacos se identifican como católicos y la Iglesia católica desempeñó un papel poderoso en la vida pública tras la caída del comunismo en 1989, beneficiándose del prestigio que ganó por su apoyo a la oposición anticomunista.
El país es la patria de Juan Pablo II, quien reinó como Papa desde 1978 hasta su muerte en 2005. Una enorme estatua suya —aunque mucho más pequeña que la de la Virgen María— fue inaugurada hace más de una década en la ciudad de Czestochowa.
La estatua fue financiada por Roman y Grayna Karkosik, una pareja polaca de millonarios que amasó su fortuna con la fabricación de botellas de plástico en la década de 1990 y con inversiones en la Bolsa de Varsovia.