Argentina cierra las fronteras con países limítrofes, Italia, Holanda y Australia
Es para prevenir la llegada de la nueva cepa del Covid-19. Solo se podrá salir del país por Ezeiza y San Fernando

Miércoles 23 de Diciembre de 2020

Argentina cerrará las fronteras para el ingreso de turistas de países limítrofes y suspenderá la llegada y salida de vuelos de Italia, Dinamarca, Holanda (Países Bajos) y Australia mientras mantiene las restricciones para viajeros procedentes de Gran Bretaña para evitar la propagación de la nueva cepa de coronavirus. La medida comenzará a regir a partir del 25 de diciembre y se extenderá hasta el 8 de enero.

También se dispuso el cierre de tres de los cuatro pasos fronterizos terrestres que se habían habilitado, con excepción de San Sebastián e Integración Austral, ambos situados en Tierra del Fuego, para garantizar el tránsito con Chile y la conexión con el resto del territorio argentino. El puerto de Buenos Aires, en tanto, sólo permitirá ingreso de argentinos y residentes.

Florencia Carignano, directora nacional de Migraciones, confirmó que las únicas puertas de salida de Argentina serán el aeropuerto internacional de Ezeiza y el de la localidad bonaerense de San Fernando. La funcionaria dijo que la resolución responde a la aparición de la "nueva cepa'' de Covid-19 detectada en Reino Unido y "porque ha habido aumento de casos que según las autoridades sanitarias no está bien''.

Argentina se encuentra bajo distanciamiento social obligatorio en la mayoría de su territorio. En las últimas semanas el gobierno reconoció su preocupación por aumento de casos, que atribuyó a un relajamiento de la población tras meses de confinamiento.

Desde octubre regía una prueba piloto que autorizaba el ingreso de extranjeros procedentes de países limítrofes para reactivar el turismo. A partir del viernes queda sin efecto.

En tanto, los argentinos, residentes y extranjeros _por reunificación familiar_ que ingresen al país deberán presentar test de PCR negativo y cumplir con una cuarentena obligatoria de siete días. Las autoridades sanitarias consideran que la prueba "no es concluyente'' y por ello se impone el aislamiento, explicó Carignano.

Argentina había suspendido el domingo el ingreso y egreso de vuelos procedentes de Gran Bretaña. Ahora extendió la medida a otros cuatro países _Italia, Dinamarca, Países Bajos y Australia_ "a raíz de la situación epidemiológica que registran estos países tras la aparición de una nueva cepa de Covid-19'', dijo el gobierno argentino.

Diplomáticos, funcionarios y personal esencial proveniente de los destinos habilitados así como deportistas de competencias previamente autorizadas por el Ministerio de Salud quedarán exceptuados de la nueva disposición.

Vacuna rusa

El Ministerio de Salud autorizó “con carácter de emergencia” el uso de la vacuna rusa Sputnik V. Argentina se transformó en el primer país de Latinoamérica en registrarla oficialmente, mientras se esperaba en la próximas horas la llegada de las primeras 300 mil dosis, que estaban en vuelo a bordo de un avión de Aerolíneas Argentinas desde Moscú.

Con la aprobación de la Sputnik V, ya son dos las vacunas aceptadas en Argentina luego de que la Anmat autorizara el martes la del laboratorio Pfizer. La Sputnik V, sin embargo, no fue autorizada por Anmat, sino directamente por una resolución firmada por el ministro Ginés González García, es decir, por el nivel político. La Anmat sólo dio su "recomendación" a favor de la vacuna rusa. La resolución ministerial agrega que el grupo de trabajo dedicado a la vacuna de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONAIN) “se han expuesto los avances relativos al desarrollo de la vacuna Sputnik V.

Pero ¿por qué no llegó la autorización directa de la Anmat, que se esperó y preanunció durante días e incluso semanas? Periodistas de medios nacionales recibieron esta explicación: la vacuna rusa no está ni estará registrada como medicamento en la Argentina, porque a diferencia de los laboratorios privados como Pfizer, la Sputnik se negoció de Estado a Estado. Sí quedó autorizada de emergencia por el Gobierno, luego de la recomendación de la Anmat. Esto fue posible luego de que el Congreso aprobara la ley 27.573, publicada en el boletín oficial el 6 de noviembre, para que el Gobierno tuviera la potestad de autorizar una vacuna en “la excepcionalidad del contexto pandémico”. En este escenario, lo que hace Anmat es "recomendar" la autorización, pero no aprueba ni registra. Sin embargo, más allá del trabajo de la Anmat, hay dos elementos clave que suelen estar presentes en la aprobación de medicamentos y en este caso faltan: uno es el respaldo de otras agencias internacionales, como la FDA estadounidense o la EMA europea. El otro, las publicaciones científicas reconocidas internacionalmente.