Miércoles 09 de Febrero de 2022
Una localidad fantasma que dejó el desastre nuclear de Chernobyl es el sitio de entrenamiento de la Guardia Nacional de Ucrania, que se prepara para enfrentar la amenaza y una eventual invasión de Rusia.
Los soldados ucranianos, en traje de camuflaje, practican cómo desalojar atacantes armados y las maneras de enfrentar a francotiradores en condiciones urbanas entre los edificios vacios de la vieja ciudad de Pripyat, en el norte del país. El estruendo de sus ametralladoras resuenan entre las edificaciones, las calles y las antiguas plazas de la zona que estuvo muerta durante más de 35 años. Los servicios de emergencia simulan evacuaciones, un altavoz en un drone alerta a los habitantes salir, al tiempo que se apagan los incendios causados por los combates.
Hoy Pripyat sigue siendo uno de los sitios más radiactivos del planeta. Está ubicado a 4,7 kilómetros de Chernobyl. Tanto Pripyat como Chernobyl (hoy territorios ucranianos) pertenecían a la antigua Unión Soviética cuando ocurrió la explosión en la central nuclear Vladímir Ilich Lenin.
Moscú acumula más de 100.000 soldados en la frontera con Ucrania y envió personal a Bielorrusia, 10 kilómetros al norte, para realizar maniobras conjuntas.
Pero para las fuerzas ucranianas, las calles desiertas y edificios de apartamentos de Pripyat, son un campo de entrenamiento ideal. “Como no hay civiles por aquí, podemos hacer los ejercicios con municiones reales en una situación lo más cercana posible a una guerra urbana”, comentó a la AFP un soldado que se identificó como Litva.
Entrenar dentro de la zona de exclusión tiene sus riesgos. Pero antes del ejercicio, el primero de este tipo en Pripyat, trabajadores con medidores de radiactividad evaluaron la ruta para verificar que no hubiera focos radiactivos.
“Todo fue revisado y no representa un peligro", aseguró Litva, con confianza, aferrado a su fusil automático.
Algunos gobernantes occidentales insisten en que la presencia de tropas rusas en la frontera es una amenaza real y urgente, pero las autoridades en Kiev alertaron contra el "pánico".
El ministro ucraniano de Defensa, Oleksiy Reznikov, minimizó la posibilidad de una incursión de las fuerzas rusas desde Bielorrusia.
Estados Unidos ha dicho que podría haber unos 30.000 soldados rusos en ese país, pero Reznikov insistió en que los "varios miles" de rusos al otro lado de la frontera con Bielorrusia no son suficientes para un ataque.
También citó el difícil terreno como un obstáculo, además del peligro de radiación, si intentan pasar la zona de exclusión hacia la capital, Kiev.
“Esta zona es muy difícil de atravesar. Bosques, pantanos, ríos... es complicado pasar a pie, más aun con un tanque", indicó Reznikov a periodistas llevados a la zona de exclusión para observar los ejercicios.
"Y no olviden que, desde el desastre, permanecen algunas áreas altamente radiactivas en la ruta desde Bielorrusia", recordó.
El ministro ucraniano del Interior, Denys Monastyrskiy, dijo que debido al aumento de tensiones, la seguridad ha sido reforzada alrededor de todos los reactores nucleares, incluido el sitio de Chernóbil, ahora cubierto por un enorme sarcófago protector.
"Estamos absolutamente seguros de que la planta nuclear de Chernóbil no está bajo amenaza", sostuvo Monastyrskiy.