Jueves 24 de Febrero de 2022
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ordenó una movilización militar total para repeler la invasión rusa.
En un decreto emitido el jueves, el mandatario indicó que la movilización duraría noventa días.
Zelenski encargó al Estado Mayor del Ejército que determine el número de personas aptas para el servicio y el número de reservistas, así como el orden de convocatoria. El gabinete del presidente ha sido encargado de asignar el dinero para la movilización.
Mientras el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) estimó que en solamente 24 horas unos 100.000 ucranianos huyeron de sus hogares tras la invasión rusa y miles buscaron refugio en el extranjero, el presidente Zelenskyi prohibió salir del país a hombres de entre 18 y 60 años, quienes deben sumarse a las fuerzas para repeler el ataque de Rusia.
Mediante un comunicado, el Ministerio del Interior de Ucrania pidió a los guardias fronterizos que ya no permitan que hombres de entre 18 y 60 años crucen las fronteras, amparándose en la imposición de la ley marcial.
"Debido a la entrada de la ley marcial, la salida de Ucrania está temporalmente restringida por una categoría separada de ciudadanos. En particular, está prohibido salir de Ucrania a ciudadanos de 18 a 60 años de edad. Pedimos a los ciudadanos tener en cuenta esta información", indica el comunicado.
Según el Ministerio del Interior, 10.000 voluntarios ya se inscribieron para tomar las armas.
Además, el presidente Zelenski sentenció que grupos de sabotaje rusos habrían entrado a Kiev, la capital ucraniana, y que él sería el objetivo.
En una declaración en video, el mandatario dijo: "Según nuestra información, el enemigo me marcó como el objetivo número uno y a mi familia como el objetivo número dos. Quieren destruir políticamente a Ucrania destruyendo al jefe de Estado. Tenemos información de que los grupos de sabotaje enemigos han entrado en Kiev".
Alerta por Chernobil
Por su parte, soldados rusos tomaron el control de la central nuclear de Chernobil, escenario del desastre atómico en 1986, según precisó el gobierno ucraniano.
“Después de este ataque absolutamente insensato de los rusos, no es posible decir que la planta nuclear esté a salvo. Esta es una de las mayores amenazas para Europa actualmente”, indicó Mijailo Podoliak, consejero en jefe del despacho del presidente ucraniano.
Horas antes, Zelenski había anunciado que militares de su país estaban “sacrificando sus vidas” para evitar perder el control sobre la ex planta nuclear ubicada a 134 kilómetros de la capital Kiev.
Un asesor del Ministerio del Interior, Anton Gerashchenko, alertó que, en caso de que sufra daños la instalación donde se almacenan los desechos nucleares, el material radioactivo podría extenderse también por países de la Unión Europea.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea) indicó en un comunicado que seguía “la situación con gran preocupación” y pidió “la máxima moderación para evitar cualquier acción que ponga en peligro los sitios nucleares del país”.
En el caso de Chernobil, el organismo de la ONU no fue informado por su homólogo ucraniano de “destrucciones”.
“Es de vital importancia que las operaciones en esta zona no se vean afectadas o interrumpidas de ninguna manera”, insistió su director general, Rafael Grossi.
Otro punto estratégico controlado por las tropas rusas es el aeropuerto de la ciudad de Gostomel, localizado a tan solo 36 kilómetros de la capital.
En un mensaje grabado en video, Zelenski dijo que el aeropuerto internacional de cargas Antonov de Gostomel había caída bajo control de las fuerzas invasoras rusas pero aseguró que una operación para recuperarlo ya estaba en marcha.
Según Zelenski, una incursión de paracaidistas rusos en la ciudad de Gostomel fue “bloqueada” y las fuerzas ucranianas “recibieron la orden de aniquilar” a los paracaidistas.
Sanciones internacionales
Mientras tanto, los líderes de la Unión Europea (UE) prometieron imponer fuertes sanciones económicas y financieras a Rusia, pero hay una falta de consenso entre los países de Occidente sobre si retirarán a la nación del sistema de pagos financiero Swift.
El sistema, con sede en Bélgica, es utilizado por más de 11.000 instituciones a nivel internacional. Transfiere dinero de un banco a otro, y retirar a Rusia del Swift probablemente tendría un impacto en las economías europeas.
Ucrania solicitó que se ponga en marcha la salida de Rusia del Swift y si bien la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, dijo que esa debe ser una de las sanciones de la UE, muchos gobernantes europeos no están convencidos.
Por ejemplo, el primer ministro holandés, Mark Rutte, dijo que una decisión de ese tipo debería ser una medida de último recurso, ya que también afectaría a las economías europeas. "Varios países dudan, ya que tiene graves consecuencias para ellos mismos", sostuvo.