Trump rompió la cuarentena y trabajó en su oficina: "Fue una bendición de Dios que me contagiara"
Se lo pudo ver el Salón Oval, en la Ala Oeste de la Casa Blanca donde trabajan decenas de sus asesores y de periodistas

Miércoles 07 de Octubre de 2020

A solo seis días de contraer coronavirus y antes de cumplir su cuarentena, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a su oficina en el Salón Oval, en la Ala Oeste de la Casa Blanca donde trabajan decenas de sus asesores y de periodistas, y aseguró que haberse contagiado fue “una bendición de Dios”.

“Si estás en el hospital y te sientes mal, estamos trabajando para que obtengas las mismas drogas que tomé, que lo obtengas gratis y rápido, tenemos cientos de miles de dosis que están casi listas. Ya tengo todo listo para autorizarlo, lo vamos a firmar ya y se van a recuperar. Les dicen terapeúticas pero para mí no fueron terapéuticas, me hicieron bien... Yo digo que son una cura”, aseguró Trump en un video difundido en su Twitter.

Desde el jardín de la Casa Blanca y sin tapabocas, el mandatario aseguró que lograr la aprobación de estas drogas experimentales, principalmente Regeneron, es ahora “mucho más importante que la vacuna”.

“Tenemos que producirlas, tenemos que hacer que se aprueben y tenemos que llevarlas a los hospitales para que la gente se sienta mejor, para mi eso es mucho más importante que la vacuna. Quiero que todos reciban el mismo tratamiento que su presidente porque me siento bien, me siento perfecto. Creo que fue una bendición de Dios que me contagiara. Me contagié, me enteré de esta droga, la tomé y fue increíble cómo funcionó”, explicó.

Por primera vez desde que le dieron el alta el pasado lunes a última hora de la tarde y pese a que sus médicos dijeron que el virus puede seguir activo entre 7 y 10 días, Trump salió del aislamiento de su residencia en el segundo piso de la Casa Blanca y trabajó desde su oficina, una zona del edificio llena de asesores, empleados administrativos y hasta periodistas.

Al mandatario lo pusieron al día sobre la situación económica, las negociaciones con la oposición en el Congreso por un nuevo paquete de estímulo que él suspendió en la jornada del martes, y sobre el huracán Delta que se dirige a la costa sur del país, según contó a la prensa el vocero de la Casa Blanca, Brian Morgenstern.

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, reconoció que desde ayer Trump presiona a sus principales asesores para que vuelvan a trabajar al Ala Oeste, donde se encuentra su oficina, pese a que algunos miembros de su equipo más cercano dio positivo, aún después de varios resultados negativos tras su contagio el jueves pasado.

Según su médico, Sean Conley, Trump no tiene síntomas de coronavirus desde hace 24 horas ni fiebre desde hace cuatro días.

Si los rumores de síntomas y complicaciones médicas persistentes son ciertos, la campaña oficialista podría verse afectada no solo por el estado de salud de Trump, sino por el tendal de contagios que dejó en gran parte de su personal y que sigue obligando a muchos a ponerse en cuarentena.