Tensión: EEUU y la Otan insisten con que Rusia invadirá pronto a Ucrania
"No han sacado a ninguna tropa, han movido más", denunció Biden. Moscú expulsó a un diplomático. Hubo bombardeos en la frontera este y heridos

Jueves 17 de Febrero de 2022

El presidente estadounidense, Joe Biden, insistió ayer con que Rusia planea invadir a Ucrania en breve mientras Moscú expulsó al número dos de la embajada de Estados Unidos, en un súbito agravamiento de las tensiones entre ambas potencias apenas días después de que parecían comenzar a disminuir.

Los aliados de la Otan acusaron a Rusia de engañar al mundo y de difundir “desinformación” al decir que algunas de sus tropas estaban regresando a sus bases, y dijeron que Moscú habría enviado a otros 7.000 efectivos cerca de su tensa frontera con Ucrania.

Los dichos de Biden, la expulsión de su diplomático de Moscú y el pronunciamiento de la Otan coincidieron con un pico de tensiones en la zona del este ucraniano fronteriza con Rusia, donde el Ejército de Ucrania combate a milicias rusoparlantes apoyadas por Moscú. Los dos bandos se acusaron mutuamentente de intensos bombardeos.

Las milicias pro-rusas denunciaron bombardeos ucranianos y haber respondido al fuego. Ucrania negó la información, dijo que fueron los separatistas los que bombardearon a sus fuerzas y que los proyectiles alcanzaron un jardín de infantes en Stanytsia Luhanska, una ciudad controlada por los rebeldes. El fuego hirió a dos civiles y dejó sin luz a media localidad.

Biden

Biden acusó a Moscú de preparar una “operación de bandera falsa” como pretexto para un ataque y dijo que esto podría suceder “en los próximos días”.

“No han sacado a ninguna de sus tropas. Han movido más tropas” hacia la frontera, afirmó el mandatario. “Todos los indicios que tenemos son que están preparados para entrar en Ucrania”, agregó, remarcando, de todas maneras, que la diplomacia no está muerta. “Hay un camino. Hay una manera de superar esto”, dijo.

Rusia concentró un enorme dispositivo militar, aéreo, terrestre y marítimo, alrededor de Ucrania. Pero el presidente ruso, Vladimir Putin, y altos funcionarios de su gobierno aseguraron que las tropas solo están realizando ejercicios de práctica.

Moscú reclama que el Gobierno ucraniano implemente acuerdos de 2015, mediados por Alemania y Francia, para pacificar la zona del conflicto con las milicias rusoparlantes.

Más de 14.000 personas han muerto en combates entre el Ejército ucraniano y las milicias, que controlan dos provincias, Lugansk y Donetsk, en la región de Ucrania conocida como Donbass, donde se habla ruso.

Las milicias se alzaron en armas en rechazo al derrocamiento del anterior gobierno ucraniano por una ola de protestas en 2014 y su reemplazo por el actual, que es antirruso.

Rusia dijo esta semana que había empezado a retirar las tropas desplegadas.

Blinken en la ONU

En un discurso dramático, no programado previamente, ante las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el secretario de Estado, Antony Blinken, dijo que la inteligencia estadounidense mostró que Moscú podría ordenar un ataque contra su vecino en los “próximos días”.

Blinken desafió al Kremlin a “anunciar hoy sin reservas, equívocos o desviaciones que Rusia no procederá a invadir a Ucrania”.

“Díganlo claramente al mundo. Demuéstrenlo enviando sus tropas, sus tanques, sus aviones, de regreso a sus cuarteles y hangares, y enviando a sus diplomáticos a la mesa de negociaciones”, dijo.

Estados Unidos empezó a desplegar 5.000 soldados en Polonia y Rumanía, y 8.500 más están a la espera. Gran Bretaña envió cientos de soldados a Polonia, y ofreció más buques y aviones de guerra, además de doblar su destacamento en Estonia. Alemania, Holanda y Noruega mandaron más efectivos a Lituania, mientras que Dinamarca y España movilizaron aviones para el control de la región del mar Báltico.

Muchos en Occidente temen que las tensiones en el este puedan servir de pretexto a Rusia para cruzar la frontera, aunque no había indicios de que los últimos choques fuesen más graves que los que ocurren normalmente. Moscú, por su parte, mostró su preocupación porque las fuerzas ucranianas, animadas por Occidente, puedan lanzar un ataque para recuperar el control de las zonas rebeldes, algo que Kiev desmiente.

Rusia niega estar planeando una invasión pero dice que debe poder proteger sus intereses de seguridad. Quiere que Occidente no incluya a Ucrania ni a otras antiguas repúblicas soviéticas en la Otan, y que la alianza suspenda el despliegue de armas cerca de las fronteras rusas y que retire a sus fuerzas de Europa del Este. Estados Unidos y sus aliados han rechazado estas demandas de forma rotunda pero se ofrecieron a abrir un diálogo con Moscú sobre las formas de reforzar la seguridad en Europa.

Se ha sugerido que Ucrania podría decidir abandonar sus esperanzas de entrar en la Otan, que están recogidas en su Constitución, para salir de la crisis. Pero no está claro cómo ni si lo haría.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, señaló el jueves que algunos miembros de la Otan no están a favor de su ingreso.

“No todos los miembros de la alianza quieren a Ucrania en la Otan’’, afirmó sin dar nombres. “No depende del pueblo ucraniano decidir cuándo estaremos allí, porque no solo depende de nosotros, 30 países deben llegar a un consenso sobre esa decisión”.

Maxar Technologies, una empresa de imágenes satelitales que ha estado monitoreando los movimientos de los soldados rusos, reportó un aumento continuado de la actividad militar cerca de Ucrania, incluyendo un nuevo puente y un nuevo hospital de campaña en Bielorrusia. También reportó que algunas fuerzas abandonaron un campo aéreo en el país, un aliado del Kremlin, pero no estuvo claro cuál fue su destino.