Símbolos de la tragedia de Colombia
Rescate humanitario. Las Farc convirtieron la vida de los recién liberados en un verdadero infierno. Gloria Polanco sufrió siete años de cautiverio, el secuestro de sus hijos y el asesinato de su esposo.

Jueves 28 de Febrero de 2008

Bogotá.— La noche del 26 de julio de 2001 marcó un antes y un después para Gloria Polanco, quien como pocas personas ha soportado tan de cerca el drama del conflicto armado que azota a Colombia. Polanco, que entonces tenía 41 años, fue secuestrada en su propio departamento por unos 50 miembros de las Farc que se llevaron a 13 personas, entre ellos dos de sus hijos, durante una incursión en un edificio residencial de la ciudad de Neiva, capital de la provincia de Huila.

  La única función pública que había ejercido Gloria hasta ese momento era como Primera Dama de la provincia. Pero la guerrilla decidió llevársela porque no encontró a su esposo, el ex gobernador de Huila y senador por el Partido Conservador Jaime Lozada.

  Pasados siete meses del secuestro y mediante engaños, los jefes guerrilleros separaron a la mujer de sus hijos Juan Sebastián, entonces de 20 años, y Andrés Felipe, de 18. El motivo de esa separación fue que Lozada decidió inscribir a su esposa como candidata a la Cámara de Representantes por el Movimiento de Integración Conservadora, fundado por él, y ella salió elegida estando en cautiverio.

  Al mismo tiempo, la dirigente pasó a formar parte de un grupo de rehenes "canjeables" por insurgentes presos, mientras que sus hijos engrosaron la lista de secuestrados que deben pagar para obtener la libertad.

  

Violencia sin fin. Los captores negociaron el precio de la liberación de los hijos con Lozada, y los dos muchachos retornaron sanos y salvos a su hogar en julio de 2004. Sin embargo, la tragedia para la familia estaba lejos de terminar. El senador no pudo pagar a las Farc todo el dinero acordado, y el 3 de diciembre de 2005 fue asesinado en una emboscada atribuida al grupo guerrillero.

  "Para pagar me dieron un plazo de seis meses, aunque yo les había pedido dos años. Tuve que vender la finca y el ganado, conseguir unos préstamos bancarios y otros personales, pero las cuotas que les tengo que seguir pagando a las Farc son muy altas y no les he podido cumplir", dijo Lozada en septiembre de 2005, al denunciar que había comenzado a recibir amenazas de muerte.

  El senador, que había sido gobernador de su provincia y era presidente del club de fútbol de primera división Atlético Huila, fue asesinado durante una gira política cuando se movilizaba en un vehículo. Uno de sus hijos resultó herido en el ataque.

  Polanco se enteró de la muerte de su esposo durante el cautiverio, y sus tres hijos se convirtieron entonces en símbolo de una tragedia que parece más de la ficción que de la vida real.

  Juan Sebastián, el mayor de los hijos, dijo hace poco que la familia está preocupada por la salud de la ex congresista, que sufre de tiroides. "Nuestra preocupación ha sido permanente. En una carta nos dijo que frecuentemente se le hacían unos nudillos en el cuello que se le subían a la cabeza", relató. Estos problemas se agravaron con el cautiverio, dado que la guerrilla nunca le suministró a Polanco los medicamentos correspondientes.