Lunes 14 de Enero de 2008
Santiago. — La huelga de hambre de una militante mapuche, que ayer debió ser internada en
terapia intensiva luego de 93 días de mantener esa medida extrema, junto a hechos de violencia que
incluyeron la muerte de un joven mapuche a manos de la policía, han llevado a este conflicto a
primer plano en Chile.
Es otro problema difícil de enfrentar que toca a la atribulada
presidenta Michelle Bachelet, ya acosada por la crisis política de su coalición y el descrédito que
le causó el nuevo sistema de transporte de Santiago. Bachelet designó a un equipo de tres ministros
encabezados por su jefe del gabinete para resolver el problema mapuche, derivado de la creciente
agitación de los indígenas, descontentos con su situación de marginalidad y pobreza.
A buscar soluciones. El equipo, dirigido por el flamante ministro del Interior, Edmundo
Pérez Yoma, deberá estudiar la situación y proponer soluciones, luego que en las últimas semanas se
acentuara la agitación de grupos radicales mapuches, que han realizado ataques a agricultores del
sur del país, donde reclaman derechos sobre esas tierras.
Los indígenas han quemado vehículos, amenazado a personas y en uno de
sus últimos enfrentamientos con la policía, al ocupar e incendiar un establecimiento agrícola, un
joven universitario mapuche resultó muerto a tiros. Un policía está detenido, acusado de disparar
contra el joven, cuyo funeral dio origen a nuevas protestas y detenciones.
A ellos se sumó la huelga de hambre de 93 días de Patricia Troncoso,
quien ayer debió ser internada en cuidados intensivos. Demanda la revisión de un juicio que la
condenó a ella y a otros cuatro mapuches a 10 años de cárcel por incendiar una hacienda maderera.La
comunidad mapuche la considera una “presa política”. El gobierno sostiene que fue
condenada por la Justicia, cuyas sentencias debe respetar.
200 millones. Desde hace más de una década los gobiernos chilenos de la Concertación
han gastado unos 200 millones de dólares para adquirir tierras que han entregado a las comunidades
mapuches de la denominada Araucania, unos 700 kilómetros al sur de Santiago, donde se concentran
muchos de los alrededor de 900 mil indígenas de esa etnia. Pero la situación de pobreza de los
mapuches persiste.
Bachelet reestructuró el 8 de enero su gabinete, con la pretensión de
acelerar el ritmo de su gobierno en lo que ella califica como “el segundo tiempo” de su
gestión, los dos últimos años en el poder. “Los diálogos se materializarán en soluciones y
beneficios concretos para la gente y eso es lo que marca la segunda etapa”, expresó la
presidenta, que trata de superar la floja imagen de su primer bienio.
El 76% quiere ver medidas más severas