Sábado 26 de Febrero de 2022
El Kremlin lanzó este sábado a la noche otra ofensiva total para apoderarse de la capital ucraniana, Kiev, donde se registraban enfrentamientos en las calles desde antes de la medianoche, en una jornada donde gran parte del mundo alzó su voz para apoyar explícitamente a Ucrania y repudiar la agresión rusa.
En la cuarta noche de conflicto, volvieron a sonar las sirenas y desde el gobierno ucraniano del presidente Volodimir Zelensky anunciaron que se esperaban “fuertes ataques aéreos”. Las autoridades locales ordenaron a los ciudadanos buscar refugio en búnkers y estacionamientos subterráneos.
Un ataque con misiles a una refinería ubicada en Vasilkov, en las afueras de Kiev, iluminó el cielo de la capital. Las primeras informaciones señalaron que se trató de un bombardeo ruso a una refinería ubicada en Vasilkov, a unos 20 kilómetros de la capital.
Allí se encuentra una pista militar con múltiples tanques de combustibles, informó la cadena CNN. Según las fuentes ucranianas, en esa zona se registraron fuertes enfrentamientos el viernes y el propósito del comando ruso es fijar dicha zona como tomada.
Por su parte, el gobierno de Zelensky afirmó que su ejército mató en las tres jornadas a más de 1.000 soldados rusos desde el inicio de la guerra que lanzó Vladimir Putin y capturó a más de 300 uniformados que se rindieron.
“El Ejército ruso se rinde masivamente. Incluso los oficiales superiores se rinden. Hoy se rindió el comandante de una unidad militar rusa. El comandante del batallón de tanques también se rindió. Ya llevamos más de 300 combatientes regulares”, afirmó en una rueda de prensa Oleksiy Arestóvych, asesor de la Oficina del presidente ucraniano.
Ucrania dijo además que hay “alrededor de 2.500 heridos” entre las filas rusas.
Las fuerzas ucranianas, hasta anoche y según el presidente Zelensky, lograron “desbaratar el plan” ruso de apoderarse de Kiev.
En ese sentido circularon ayer videos e imágenes de un gran edificio residencial de Kiev impactado por un misil ruso que destruyó al menos cuatro pisos, destrozó la fachada y cubrió de escombros la calle.
Los informes dan cuenta de enfrentamientos en distintos puntos de la capital y hubo reportes de misiles cerca del aeropuerto de Zhuliany, una de las dos terminales aéreas comerciales de la ciudad.
El alcalde capitalino extendió el toque de queda hasta el lunes a las 8 (las tres en la Argentina), y advirtió que cualquier persona que esté en la calle entre las 17 y las 8 va a ser considerada enemiga.
“Todos los civiles que estén el calle durante el toque de queda van a ser considerados como miembros de grupos de sabotaje y de reconocimiento del enemigo”, indicó Vitali Klitschko.
Los combates en el resto del territorio se mantienen en ciudades clave como Odesa, Jerson y Mykolaiv.
Un total de 198 civiles ucranianos murieron, indicó hoy el ministro de Salud de Ucrania, Viktor Liashko, en Facebook. Decenas de militares ucranianos también murieron.
Melitopol
El ejército ruso aseguró, por su parte, haber tomado Melitopol, lo que sería la primera gran ciudad controlada por Moscú desde el inicio de la invasión.
Ubicada a unos 730 kilómetros al sudeste de Kiev y a unos 50 kilómetros del mar de Azov, es la segunda mayor ciudad de la región de Zaporiyia, limítrofe con Donetsk, una de las dos provincias ucranianas -la otra es Lugansk- separatistas rusoparlantes.
Rusia reveló que atacó instalaciones militares de Ucrania con misiles de crucero navales y aéreos y afirmó que ya había destruido o inutilizado 821 objetivos castrenses ucranianos entre tanques, vehículos blindados y sistemas de misiles antiaéreos.
A su vez, Donetsk y Lugansk reportaron bombardeos de tropas ucranianas “con municiones prohibidas por los acuerdos de Minsk”, que causaron siete civiles muertos y 15 heridos en las últimas 24 horas, según la agencia de noticias rusa Sputnik.
En Mostyska, cerca de la frontera polaca, miles de ucranianos intentaban dejar el país, formando un colapso en la carretera de hasta 20 kilómetros, constató la agencia de noticias AFP.
Ante el embotellamiento, algunos exiliados se dirigían a pie a la frontera, arrastrando sus bolsas y maletas en medio de la fría noche.
Mientras, 26 países acordaron el envío a Ucrania de “ayuda humanitaria o ayuda letal” para hacer frente a la invasión rusa, y avanzan ahora en la coordinación de cómo será el operativo, según afirmó el secretario de las Fuerzas Armadas británicas, James Heappey, a la cadena BBC.
Armas de Alemania
Alemania rompió ayer con su tradicional política de no exportar armas letales a zonas en conflicto y autorizó el suministro de 1.000 lanzacohetes antitanque y 500 misiles Stinger a Ucrania.
“El ataque ruso marca un punto de inflexión. Es nuestro deber hacer todo lo posible para ayudar a Ucrania a defenderse del ejército invasor de Putin”, tuiteó el canciller alemán, el socialista Olaf Scholz.
El cambio podría significar un rápido aumento de la asistencia militar europea a Kiev porque gran parte de las armas y municiones del continente son fabricadas en Alemania, lo que le da a Berlín el control legal sobre su transferencia.
El presidente ucraniano anunció una nueva instancia de negociación apoyada por Turquía y Azerbaiyan.
os presidente “Aliyev y Erdogan se han ofrecido para organizar negociaciones con Rusia”, dijo Zelenski.
De fondo, los países occidentales adoptaron un aluvión de sanciones.