Miércoles 19 de Marzo de 2008
La productora de DVD para adultos Girls Gone Wild retiró la oferta de un millón de dólares
que le había formulado a Kristen, la prostituta que llevó a la renuncia del gobernador de Nueva
York, Elliot Spitzer, luego de percatarse que ella ya había posado desnuda en la serie.
Ashley Alexandra Dupre (conocida como Kristen), ahora de 22 años, había aparecido muy liviana
de ropa en uno de los videos de Girls Gone Wild (Chicas descocadas) cuando tenía 18 años durante
unas vacaciones en Miami, indicó Joe Francis, el fundador de esa empresa de DVD.
Francis se puso en contacto con Dupre y le ofreció un millón de dólares para que aparezca
vestida en las páginas centrales de la nueva revista de su empresa, además de la posibilidad de
participar en la gira en autobús de Girls Gone Wild.
Sin embargo, uno de los asistentes de Francis sugirió el martes que antes de enviar el cheque
por esa suma, fuera revisada la videoteca de la empresa, y se percató que Dupre apareció en uno de
los videos.
"Me ahorré un millón de dólares. Es como encontrar un boleto de lotería premiado entre los
almohadones del sofá", dijo Francis, que en cuanto fue localizado el vídeo, canceló la
oferta.
Según una nota difundida por la empresa de Girls Gone Wild, Dupre visitó Miami en el 2003 para festejar su 18° cumpleaños. Tras pelearse con una amiga y ser expulsada de su hotel, Dupre encontró un autobús de Girls Gone Wild y pasó toda una semana posando sin mucha ropa y haciendo escenas de lesbianismo.
Mientras, el 'fenómeno Kristen' ha cosechado más de cinco millones de visitas en su web de MySpace. Y ya planea escribir un libro.
Todos los medios norteamericanos vienen relatando sobre la trayectoria de esta joven prostituta
de 22 años, que ha pasado desde el relativo anonimato en sus relaciones con los clientes de la
agencia Emperors Club a acaparar la atención de la opinión pública.
El gobernador de Nueva York, Elliot Spitzer, se vio obligado a anunciar el miércoles de la
semana pasada la dimisión de su cargo, poco más de un año después de tomar las riendas del
ejecutivo estatal, tras conocerse que había contratado los servicios de esa agencia de prostitutas
de lujo y que no era la primera vez que eso ocurría, y que el "servicio" fue prestado por Kristen.
Tras destaparse el escándalo, que ha provocado la ruina política y el descrédito público de
este ambicioso político demócrata, Kristen se ha situado en el ojo del huracán de la atención
informativa, incluidos los medios considerados "serios", como The New York Times y The Wall Street
Journal.
La prensa neoyorquina ha desmenuzado en los últimos tres días el pasado y presente de esta
aspirante a cantante, que se mudó en 2004 a Nueva York desde el Estado vecino de Nueva Jersey con
el propósito de triunfar en el mundo de la música.
El Post explica que en 2006 respondió a un anuncio del Emperors Club que buscaba chicas "para
pasarlo bien" con varones de bolsillos generosos.
"!Dios mío! ¿Sabes quién es ese tipo?", señala el diario que preguntó "Kristen" a sus jefes
después de que Spitzer, a quien conocían en la agencia como "cliente 9" o "George Fox" (el nombre
de un amigo), le pagara 4.300 dólares por pasar unas horas el 13 de febrero en un hotel de
Washington.
Esa y otras publicaciones relatan el espíritu juerguista de esta joven, a quien pudo verse en
numerosas fiestas nocturnas con ropa lujosa y abundante efectivo, lo que intrigaba a más de una
persona acerca de cuál sería la fuente de tan evidentes recursos.
De momento lo que ha conseguido es que sus vecinos del edificio en el que vivía en Manhattan
se hayan cansado del asedio de las cámaras y hayan pedido a la empresa que lo gestiona que se vaya,
lo que la obligó a hacer sus maletas y viajar hacia un destino desconocido por ahora.
Ahsley o "Kristen" se dio a conocer a través de una página de Internet en My Space, donde
después de surgir el escándalo escribió "Sí, lo hice", según diversos medios.
En medio de tan desmesurada atención la joven prostituta deberá hallar tiempo para preparar
posiblemente su declaración ante un gran jurado federal, que analizará las evidencias recogidas en
contra de los cuatro acusados de dirigir la red de prostitución y la implicación en ella del ex
gobernador de Nueva York.