Lunes 28 de Febrero de 2022
Las fuerzas armadas rusas asediaron a cañonazos Járkov, la segunda ciudad más poblada de Ucrania, y se acercaban a la capital Kiev, en una caravana de cientos de tanques y otros vehículos que se extiende por 64 kilómetros, mientras las negociaciones dirigidas a suspender la guerra sólo consiguieron un acuerdo para seguir hablando.
El presidente del país, Volodímir Zelenski, dijo que la intensificación de los ataques tenía como objetivo forzarlo a hacer concesiones. "Creo que Rusia está intentando presionar con este sencillo método", manifestó Zelenski a última hora del lunes en un discurso por video. No ofreció detalles sobre las conversaciones de varias horas que tuvieron lugar antes, pero dijo que Kiev no estaba dispuesta a hacer concesiones "cuando una de las partes golpea a la otra con artillería".
En medio de la creciente condena internacional, Rusia se encontraba cada vez más aislada a los cinco días de su invasión, a la vez que se enfrentaba a una inesperada y feroz resistencia sobre el terreno en Ucrania y a los estragos económicos en su país.
Por segundo día consecutivo, el Kremlin hizo surgir el fantasma de la guerra nuclear, anunciando que sus misiles balísticos intercontinentales, submarinos y bombarderos de largo alcance con capacidad nuclear fueron puestos en alerta máxima, siguiendo las órdenes del presidente Vladimir Putin del fin de semana.
Intensificando su retórica, Putin describió a Estados Unidos y sus aliados como un "imperio de la mentira".
En tanto, una asediada Ucrania se esforzaba para consolidar su vínculo con los países de Occidente pidiendo su ingreso a la Unión Europea, una acción en gran medida simbólica pero que probablemente no le agradará a Putin, quien desde hace tiempo acusa a los países de Occidente de intentar atraer a Ucrania a su órbita.
Un alto asesor de Putin y quien encabeza la delegación rusa, Vladimir Medinsky, dijo que las primeras negociaciones entre las dos partes desde que comenzó la invasión habían durado casi cinco horas, y que los enviados "encontraron ciertos puntos en los que se podían prever posiciones comunes". Comentó que acordaron continuar las conversaciones en los próximos días.
Mientras las conversaciones realizadas en la frontera bielorrusa llegaban a su fin, se escucharon varias explosiones en Kiev y los soldados rusos avanzaban lentamente hacia la ciudad de casi 3 millones de habitantes. La larga caravana de vehículos blindados, tanques, artillería y vehículos de apoyo se encontraba a 25 kilómetros del centro de la ciudad y se extendía por 64 kilómetros, de acuerdo con imágenes satelitales de Maxar Technologies.
Las fotos de Maxar también mostraban despliegues de fuerzas terrestres y unidades de helicópteros de ataque en el sur de Bielorrusia.
Járkov bajo fuego
Mientras tanto, videos tomados en Járkov, la segunda ciudad más poblada de Ucrania con cerca de 1,5 millones de habitantes (en ocasiones traducida como Járkiv), mostraban zonas residenciales bajo ataque de artillería, con edificios estremecidos por los ataques. Se podían ver los destellos de los fogonazos y columnas de humo gris.
Imágenes publicadas por el gobierno de Járkov mostraban lo que parecía ser una casa con agua saliendo a borbotones de un techo perforado. Lo que parecía un proyectil no detonado estaba en el suelo. Autoridades locales dijeron que por lo menos siete personas habían fallecido y decenas habían resultado heridas, y que podría haber más víctimas.
Las fuerzas rusas niegan estar atacando zonas residenciales, pese a evidencia abrumadora de que viviendas, escuelas y hospitales están siendo blanco de artillería.
Los combates se intensificaron en otros pueblos y ciudades del país. La estratégica ciudad portuaria de Mariúpol, en el mar de Azov, está "resistiendo", dijo Oleksiy Arestovich, un asesor de Zelenski. En la ciudad oriental de Sumy se informó del bombardeo de un depósito de petróleo.
En la ciudad de Berdyansk, decenas de manifestantes gritaron consignas en la plaza principal contra los ocupantes rusos, diciéndoles que se fueran a casa, y cantaron el himno nacional ucraniano. Describieron a los soldados rusos como jóvenes reclutas agotados. "Chicos asustados, miradas asustadas. Quieren comer", dijo Konstantin Maloletka, que tiene una pequeña tienda.
Dijo que los soldados entraron en un supermercado y se llevaron carne enlatada, vodka y cigarrillos. "Comieron directamente en la tienda, parecía que no se habían alimentado en los últimos días", dijo.