Un libro con historias de jóvenes que vencieron a la adversidad
"Soñar sin límites" es una obra del Fonbec que cuenta las experiencias de 16 becarios que estudian y proyectan un futuro.

Sábado 27 de Mayo de 2023

Cuando tenés gente que cree en vos, podés lograr lo que sea”, dice Victoria Pereyra, estudiante del último año de la tecnicatura en mecatrónica del Politécnico y una de las protagonistas de Soñar sin límites, el libro del Fondo de Becas para Estudiantes (Fonbec) que se presenta el próximo jueves 1º de junio a las 18 en la Biblioteca Argentina de Rosario (pasaje Álvarez 1550).

La obra, escrita por el periodista y escritor Alejandro Gorenstein, reúne 16 historias de vida de jóvenes que atravesaron situaciones difíciles y que a través del acompañamiento y su compromiso con el estudio pudieron ganarle a la adversidad.

Los testimonios recopilados dan cuenta del amplio abanico de situaciones que vulneran a chicas y chicos, como pasar muchos años en la pobreza, sufrir el abandono de los padres, ser víctimas de violencia o padecer la muerte de seres queridos. Pero también, en los relatos de estos jóvenes se revela un común denominador: la certeza de que el estudio es el camino ineludible para concretar sus aspiraciones.

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Crear lazos

Fonbec identifica a la desigualdad social como un problema que impacta fuertemente en la educación argentina. La organización sostiene que existe una relación estrecha entre el desempeño escolar de los estudiantes y el nivel socioeconómico de sus familias, que más se ve afectada en el acceso de derechos cuanto más vulnerada se encuentra.

El objetivo de la organización es volver a posicionar a la educación como camino de desarrollo personal, comunitario y nacional, y para ello postulan la necesidad de un trabajo mancomunado entre el Estado, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil.

Desde estas ideas, el trabajo del Fonbec apunta a posibilitar que estudiantes de entornos socioeconómicos vulnerables puedan continuar sus estudios. Y esto se logra a través del aporte económico necesario y acompañamiento académico y personal a los becarios. En esta estrategia de carácter vincular, la organización invita a particulares y empresas a sumarse para apadrinar estudiantes de niveles primario, secundario y superior, que manifiestan su compromiso con el estudio.

“Conectamos dos mundos, el de chicos que quieren estudiar y el de personas generosas que quieren ayudar”, dicen desde la organización, que con la presentación de Soñar sin límites da cuenta de una estrategia que aporta buenos resultados en favor de la comunidad.

La lectura del libro permite recorrer la historia de vida de estos estudiantes —algunos ya profesionales— en las que se visibiliza como patrón común el impacto positivo que genera el acompañamiento de una persona o una institución que se fija en ellos y se convierte en referente. Puede ser un docente, un amigo, los abuelos, los padres, un vecino o el Fonbec. Lo destacable de este acompañamiento compartido es que genera lazos humanos que perduran para siempre y marcan el empoderamiento y una recuperación de la autoestima de chicos y chicas.

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Experiencias rosarinas

La filial del Fonbec Rosario participa en Soñar sin límites con la narración de tres historias protagonizadas por Jacquelina, Gastón y Victoria. “Yo venía esforzándome mucho, y que alguien se preocupara para que no bajara los brazos era lo más lindo que me podía pasar”, dice Jacquelina Denis, una chica que vive en la isla El Espinillo y cursa el último año de enfermería. En pocas páginas, la joven cuenta con emoción las circunstancias duras por las que tuvo que atravesar y de qué modo, fortalecida por estas vivencias, se encuentra a punto de terminar su carrera. “Quiero aprender a ser más que una enfermera común”, dice la estudiante, y confirma su deseo de trabajar en la isla ubicada frente a Rosario y de aprender a ser más humana al lado de los pacientes para acompañarlos en el dolor y el sufrimiento.

Gastón Barrios es estudiante de profesorado en educación musical con orientación en violín. Además es integrante de la comunidad qom y referente en un barrio de la comunidad originaria que abarca a unas cien familias. En simultáneo a la publicación del libro, Gastón se encuentra rindiendo las últimas materias para recibirse de profesor. Y ya está dando da clases en la Escuela San Juan Diego, donde comenzó a dar sus primeros pasos en la orquesta de la mano de una docente que marcó su vida. “El estudio te da una armadura para poder defenderte, protegerte, progresar y cumplir tus sueños”, reflexiona el estudiante en el libro.

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Victoria Pereyra, por su parte afirma: “Cuando tenés gente que cree en vos podés lograr lo que sea”. Ella es estudiante del último año de mecatrónica en el Politécnico y la tercera protagonista rosarina de Soñar sin límites. Es oriunda de Cañada de Gómez y a través de un profesor descubrió la mecatrónica y su pasión por la mecánica, los motores y el valor de las escuelas técnicas. Su relato conmueve por la capitalización de experiencias vividas que la convirtieron en una mujer valiente y sobre todo agradecida y generosa, porque decidió dejar de ser becaria del Fonbec para convertirse en madrina de un nene de ocho años. “Ser madrina es un honor y una responsabilidad enorme porque quiero que ese niño pueda progresar igual que yo. Es una sensación increíble, lloré mucho cuando me lo propusieron, vi reflejados todos mis inicios y toda la gente hermosa que me ayudó. En parte, es mi granito de arena para devolver todo lo que el Fonbec hizo por mí”, afirma.

Los testimonios que recoge el libro reflejan los talentos y potencialidades que hacen únicos e irrepetibles a muchos estudiantes. En sus relatos, reflejan con emoción todo lo que tuvieron que pasar para alcanzar sus sueños y desafíos a base de esfuerzo, compromiso y estudio. Y además, demuestran que una infancia dolorosa no impide el resurgir, el renacer y el soñar con una vida más placentera y encontrar un lugar en el mundo.