Sábado 14 de Abril de 2012
Una pianista brasileña que había desaparecido hace 15 años en la Argentina y era buscada por agentes de Interpol y por la Justicia de su país fue hallada ayer, muerta y enterrada en el piso de un departamento del microcentro de la ciudad de Buenos Aires. Fuentes policiales indicaron que la víctima, de 50 años, habría sido asesinada por su pareja, un ciudadano argentino de 60 años que falleció tres años después de matar a su mujer.
El hallazgo del cadáver de la pianista se produjo ayer en un departamento situado en el primer piso de un edificio de la avenida Corrientes al 900 de esta ciudad, a media cuadra del Obelisco, cuando un grupo de albañiles trabajaba en la reparación del lugar. Los obreros estaban levantando el piso de una de las habitaciones cuando hallaron enterrado un bulto envuelto en una frazada, por lo que llamaron inmediatamente a la policía.
Agentes acudieron al lugar y al revisar el bulto descubrieron que se trataba del cadáver de una mujer, aunque sólo estaban sus huesos y el cabello, debido a su avanzado estado de descomposición. A un costado del cuerpo los investigadores hallaron además una cartera con la documentación de la mujer asesinada. "Debido al estado del cuerpo, por el momento no se pudo determinar cuáles fueron las lesiones que provocaron la muerte, datos que se conocerán con la autopsia en las próximas horas", reveló una fuente de los investigadores.
Buscada desde 1997. La mujer era oriunda de Brasil y se había casado con un argentino, con el cual vivía en el departamento donde ayer fue encontrada muerta. Los informantes revelaron que en el momento de su desaparición, a mediados de 1997, su marido explicó a la policía que habían tenido problemas de pareja y que la mujer había regresado a su país. Sin embargo, la mujer nunca fue encontrada en ese país y por eso su familia realizó la denuncia en la policía local, lo que llevó a Interpol a abrir un sumario por la búsqueda de paradero de la desaparecida.
Tres años después de iniciada la búsqueda de la mujer, su marido sufrió una descompensación y murió tras permanecer internado en una clínica porteña por una enfermedad pulmonar.