Una pareja rosarina habría raptado a una chica misionera
Una chica de 15 años desapareció de su casa de la ciudad misionera de Oberá y, según denunció su madre, habría sido entregada a una pareja rosarina para ser incorporada a una red de trata de personas. En ese sentido, la mujer comentó que la menor fue engañada por un adolescente...

Jueves 06 de Noviembre de 2008

Una chica de 15 años desapareció de su casa de la ciudad misionera de Oberá y, según denunció su madre, habría sido entregada a una pareja rosarina para ser incorporada a una red de trata de personas. En ese sentido, la mujer comentó que la menor fue engañada por un adolescente amigo de la familia que recibió 100 pesos a cambio de ese favor.

Todo empezó el pasado jueves cuando Gabriela Andrea Benítez desapareció de la humilde casa en la que vive su familia, en Oberá. "A mi hija se la llevaron a la fuerza. Si no, hubiera llevado sus cosas, la ropa y el celular por lo menos", aseguró ayer Ester Aquino, la madre de la menor, en una entrevista con el diario El Territorio.

La mujer contó que en un primer momento la policía desestimó su denuncia al sostener que podría tratarse de una fuga de hogar, pero que finalmente se la tomaron el fin de semana tras pedir colaboración al teléfono 102 de Ayuda al Niño, que dispuso una asistente social a cargo del caso.

El engaño.La hipótesis de Aquino es que su hija fue engañada por Javier, un chico de 15 años y amigo de la familia. "Hace más o menos un año, Javier comenzó a venir a casa porque se hizo amigo de mi hija Paola (que tiene 13 años), pero nunca pensé que estaba metido en algo raro", subrayó la mujer.

Al respecto, ese joven habría confesado ante la asistente social que fue su padre (un vendedor de yuyos que tiene un puesto en el centro de Oberá) quien hizo el contacto con la pareja rosarina. "En la policía a mí no me dijeron nada, pero a la asistente social Javier le contó que le ofrecieron plata para entregar a Paola y que finalmente le dieron 100 pesos por que la que terminó yendo fue Gabriela. Y que con esa plata se compró una camiseta de Boca y unas zapatillas", expresó la mujer.

En ese orden y según las sospechas, la menor habría sido reclutada por una pareja que se movilizaba en una camioneta 4x4 de doble cabina, color gris y con vidrios polarizados que, supuestamente, hasta el martes mismo se vio circular por las calles de Oberá. El mismo chico habría descripto a la pareja como una mujer obesa y con dificultades para moverse y un hombre delgado, alto y canoso.

Según Aquino, desde hace un tiempo Javier se ganó el afecto de sus hijas y la confianza de la familia, a tal punto que muchas veces compartió la mesa con ellos.

La trama. El jueves pasado, sabiendo que la mujer estaba trabajando, fue a su casa y le propuso a Paola irse con una familia de Rosario para trabajar como doméstica. No le habló de sueldo, aunque le aseguró que podría volver a Oberá cada dos meses. "Paola le dijo que le gustaría, pero que tenía que preguntarme a mí. Después ella me contó que él le pidió que no me diga nada, o que diga que eran parientes de él", recordó.

De todas formas, junto a Gabriela —que escuchó la proposición— y Javier, la jovencita fue hasta el trabajo de su madre y le comentó la posibilidad. "Les dije que no había problemas, pero que esa gente primero tenía que hablar conmigo. El me dijo que era imposible porque en media hora se volvían a Rosario. Entonces dije no", relató Aquino.

Al despedirse, Javier le pidió a Gabriela que lo acompañe y entonces la joven nunca regresó. Cuando Aquino volvió a su casa desde el trabajo supo que Gabriela ya no estaba.