La menor presión de precios internacionales llevaría el índice a un nivel más cercano al 2%, según señalan los analistas. Alarma por la caída de actividad
17:57 hs - Sábado 18 de Abril de 2026
La economista Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, proyectó que el índice de inflación desacelerará en abril para ubicarse “más cerca del 2% que del 3%. Aunque alta, esa tasa quebraría una racha de alcista de diez meses y se alejaría del pico alcanzado en marzo.
Durante una entrevista por Radio Splendid, explicó que el dato de abril “viene con una carga menor de arrastre y una estabilidad más marcada en alimentos”.
El consultor Salvador Di Stéfano estimó, por su parte, que la inflación de abril dará un porcentaje menor a la que se registró en marzo, un mes que “siempre es un mes estacionalmente complejo”, dado que el rubro de educación, entre otros, subre por cuestiones de calendario. También indicó los precios egulados metieron presión en la inflación, aunque adelantó que “no se repetirá” de cara al cuarto mes.
“La inflación de abril va a ser más baja. La intensidad la dará cómo se va a ir desenvolviendo”, manifestó en declaraciones a Radio Rivadavia.
Según Dal Pogetto, aunque se espera una tregua temporal en la escalada de costos, el desafío principal reside en transformar esta baja puntual en un proceso de desinflación permanente que no dependa exclusivamente del atraso en el tipo de cambio. Es que, para Dal Poggetto, la estrategia oficial de utilizar el dólar como ancla baja la inflación pero sube el costo de vida en dólares.
Para la directora de EcoGo, la caída en las ventas funciona como un freno natural para los aumentos pero planteó dudas sobre cuánto margen de tolerancia social existe antes de una necesaria reactivación.
La recesión
En ese sentido, el economista Ricardo Arriazu le recomendó al gobierno de Javier Milei adoptar políticas activas de compensación: AUH, seguro de desempleo, obra pública focalizada.
Alertó que en el actual proceso económico “la destrucción es más rápida que la creación”. Los sectores que crecen (energía, minería y agricultura) son intensivos en divisas, pero no en mano de obra, mientras que los que se contraen (industria, construcción y comercio) son los grandes empleadores, y están concentrados geográficamente en el conurbano bonaerense.
“El empresario no tiene la culpa de haber invertido donde invirtió, la gente tampoco tiene la culpa de haberse mudado al Gran Buenos Aires”, canchereó, para luego admitir que “ahora cambian las reglas del juego y algunos quedan en el daño”.
Daño geográfica
Sin la carta discriminatoria del economista neoliberal, el Centro de Economía Política Argentina (Cepa) expuso un diagnóstico parecido, al asegurar en su último informe que “el ajuste de Javier Milei tuvo una geografía clara: el conurbano pagó la mayor parte de la cuenta”.
En el estudio sobre indicadores socioeconómicos de la principal provincia del país, el Cepa señaló que la desocupación trepó en conurbano al 9,5% al cuarto trimestre de 2025, dos puntos por encima del total país, lo que implicó una pérdida de 96.243 puestos de trabajo registrados.
Los salarios de los trabajadores registrados privados del GBA son de los que más poder adquisitivo perdieron en todo el país, después de Tucumán y Tierra del Fuego. Medido con la canasta actualizada de 2017/2018, bajaron 8% desde noviembre de 2023.
En la provincia cerraron 5.364 empresas según el informe de la SRT. El Indec mide una caída en el consumo en supermercados del 5,1% y los jubilados bonaerenses cobran por debajo de la media nacional.
El precio de la carne
La inflación también pega con particular dureza en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba). En el caso de la carne, cuyo precio fue uno de los que presionó sobre el IPC de marzo, las subas llegaron al 10,6% en marzo, contra el 6,9% de promedio nacional.
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA) señaló los cortes que más aumentaron en el tercer mes de año son: la picada común (20,4%), la carnaza común (17,7%) y la falda (13,4%).
En las carnicerías se incrementó un 12,2% en comparación febrero del 2026, y registró un incremento interanual del 73,5%. En los supermercados, los cortes mostraron una variación mensual de 7,1% y un aumento vs marzo de 2026 de 57,9%.
Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), en el primer trimestre de año se consumieron un total de 512 mil toneladas de carne, lo que representa una baja del 10% frente al mismo periodo del año pasado.
Al momento de analizar el consumo por habitante, los datos marcan que el promedio anual alcanzó los 47,3 kilos por año, el más bajo en más de 20 años, cuando los niveles de consumo superaban los 60 kilos por persona.