Una niña de 12 años moribunda fue salvada por un trasplante cardíaco
La intervención de hizo en un hospital público porteño. Franca evolución de la chica. Recibió el corazón de un joven de 30 años fallecido en la ciudad mendocina de San Rafael.

Sábado 15 de Octubre de 2011

Una niña de 12 años que se encontraba en estado terminal por una miocardiopatía dilatada fue trasplantada por un equipo médico del hospital Pedro de Elizalde de la ciudad de Buenos Aires. La niña logró superar la complicada intervención y su evolución es buena, a tal punto que a un día de la cirugía pudo empezar a respirar por sus medios y alimentarse.

Natalia Prodolliet estaba desde hace dos meses en lista de espera para un trasplante cardíaco infantil, pero en los últimos días ingresó en emergencia nacional por un diagnóstico de miocardiopatía dilatada en fase terminal.

"La coordinación de la red hospitalaria porteña permitió que el órgano de un donante joven de San Rafael, Mendoza, llegase a tiempo a la ciudad de Buenos Aires", explicó Florentino Vargas, jefe cirugía cardiovascular infantil y trasplante del Elizalde.

El operativo de ablación comenzó a las 9 de la mañana del miércoles pasado y el trasplante "terminó en la madrugada de ayer (por anteayer)", precisaron los especialistas. Los primeros pasos para el trasplante se iniciaron en el quirófano "mientras llegaba el corazón desde Mendoza".

Para eso, se necesitó de la logística de siete equipos de trasplantes del hospital Elizalde, Argerich y de la región de Cuyo, más la colaboración del Same y el Incucai que trabajaron desde el momento en que se notificó la donación multiorgánica.

El coordinador del equipo de trasplante del hospital Elizalde, Ricardo López, y el jefe de cirugía cardíaca y trasplante del Argerich, Victorio Piccone, fueron los encargados de viajar en busca del corazón para Natalia y evaluar si el donante era apto.

López explicó que dada la situación grave de la niña, se aceptó un donante adulto, que tenía diferencia de peso y tamaño.

Sin embargo, ese cuadro "pudo superarse debido a la capacidad toráxica de la paciente, quien ahora tiene un corazón de una persona que la doblaba en tamaño y más potente que el suyo".

"Contamos con un tiempo limitado para poder trasplantar con éxito un corazón, por eso cuando llegó el órgano se procedió lo más rápido posible", puntualizó.

El especialista precisó que Natalia está evolucionando bien, respira por sus propios medios y comenzó a alimentarse por vía oral, lo que es un panorama alentador.

No obstante, aclaró que "hay que esperar por lo menos hasta el lunes o martes para decir que no hay riesgos" y "estar atentos a que no haya rechazo del órgano, ni un cuadro de infección".

Ana María Carretoni, la mamá de Natalia, explicó que en el 2000 la nena "sufrió un cuadro de bronquiolitis y el virus se alojó en el área cardíaca. Desde el hospital de Moreno, donde comenzaron a atender a la nena, nos derivaron al Elizalde para su tratamiento, porque era complejo".

La mujer agradeció "la labor de los médicos del hospital público que hacen hasta lo imposible para que mi hija esté viva y a la familia del donante".

El grupo del hospital Elizalde, dirigido por Vargas realizó el primer trasplante cardíaco infantil en 1990, el primer trasplante cardiopulmonar infantil en 1992 y el primer retrasplante cardíaco infantil en 1994.

Este grupo del hospital que dirige el especialista Norberto Garrote, también hizo el primer implante exitoso de un corazón artificial infantil (BerlinHeart) en el país, en una niña que hoy, cuatro años después, hace vida normal. (Télam)