Domingo 27 de Diciembre de 2009
Mientras ocho acusados ya fueron enviados a juicio por el crimen de Beroiz, el juez de
Instrucción que tiene pendiente resolver una parte del expediente respecto de los imputados Raúl
Luna y su chofer Mario López, dispuso la instrucción abreviada en la causa, lo que permite acortar
los plazos procesales.
La figura penal de la instrucción abreviada fue incorporada luego de la
reforma del Código Procesal Penal santafesino. Y el juez Alfredo Ivaldi Artacho decidió utilizarla
en la investigación del crimen de Abel Beroiz. El trámite penal determina que el juez de
Instrucción le envíe la causa directamente al fiscal para que dictamine si formula una acusación.
El fiscal puede acusar, solicitar la falta de mérito o pedir un sobreseimiento.
Una fuente judicial explicó que la finalidad de este proceso es acortar
los tiempos de la instrucción de una causa, ya que el juez ya no deberá decidir si procesa o no a
los imputados. Es el fiscal quien establece si hay elementos para mandarlos a juicio. La defensa
puede oponerse y finalmente el juez de Instrucción decide. A su vez, este dictamen puede ser
revisado por un tribunal superior.
Raúl Luna, ex número dos del Sindicato de Camioneros santafesino, y su
chofer, Mario Ismael López, aguardan entonces en libertad a que el fiscal Valdez Tiejten se
pronuncie sobre su situación. Luna fue detenido el 25 de agosto pasado a raíz de una pericia
telefónica que detectó cruces de llamadas con otros acusados.
Fue arrestado como presunto autor intelectual del asesinato y la Cámara
Penal le otorgó la excarcelación porque siempre se sometió a la investigación judicial.