Una madre dolida y despechada
La madre de Maximiliano Rodríguez estuvo dos veces en el juzgado de Javier Beltramone para declarar espontáneamente. La primera vez el juez estaba de licencia y en la segunda dijo que los dos detenidos no eran los asesinos de su hijo. Claudia R. aportó entonces dos nombres y dijo que los datos se los había dado un vecino que casualmente fue testigo del crimen, aunque no aportó mayores datos de ese hombre. Beltramone no se quedó sólo con los dichos de la mujer y localizó al testigo en cuestión. El hombre negó todo, incluso haber hablado con Claudia R.

Domingo 05 de Mayo de 2013

La madre de Maximiliano Rodríguez estuvo dos veces en el juzgado de Javier Beltramone para declarar espontáneamente. La primera vez el juez estaba de licencia y en la segunda dijo que los dos detenidos no eran los asesinos de su hijo. Claudia R. aportó entonces dos nombres y dijo que los datos se los había dado un vecino que casualmente fue testigo del crimen, aunque no aportó mayores datos de ese hombre. Beltramone no se quedó sólo con los dichos de la mujer y localizó al testigo en cuestión. El hombre negó todo, incluso haber hablado con Claudia R.

En tanto, la hermana de Quemadito jaqueó los dichos de su madre y dijo que la mujer habría actuado por despecho ya que su hijo, con el que tenía una pésima relación, no le había dejado nada de valor económico. "En este contexto es su propia hija quien señala en su testimonial que al enterarse por un medio periodístico de alcance nacional, que su madre había dicho otra cosa totalmente distinta de lo que había ocurrido, y al tratar de pedirle explicaciones, esta solo le dijo que su hijo no le había dejado nada y que no tenía dinero, dando a entender que lo hacia por ese motivo", se lee en el fallo.

Además, Beltramone hace esta valoración: "Creo que no se puede fraccionar un pedazo de relato y menos en investigaciones donde el narcotráfico y el lavado de dinero van de la mano con el miedo, la angustia y la desolación que provocan estos graves accionares delictivos sobre toda la población. La publicidad de un acto jurisdiccional que lo es solo para las partes, no determina su inmediata publicación. A veces su consecuencia puede aparejar un entorpecimiento innecesario en la investigación".