Domingo 01 de Febrero de 2009
A los trabajadores del cementerio, no sólo los sepultureros sino también administrativos y personal de mantenimiento, los atraviesa a diario una realidad que pocos conocen. Soportan el llanto y la angustia, la pérdida y el enojo. Situaciones que requieren de mucha tolerancia.
El secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores Municipales, Antonio Ratner, explicó que "hasta 1980 los sepultureros eran alcanzados por la ley de enfermedades infectocontagiosas, que les daba la posibilidad de jubilarse antes de los 65 años porque cada dos de servicio se computaba como tres de edad. Pero esa ley fue derogada por el ex intendente Horacio Usandizaga", recordó.
En rigor, muchos trabajadores piden que se restituya ese beneficio. "Es algo para evaluar. Esta gente debería tener un régimen previsional especial por la tremenda carga emotiva y el desgaste físico que les exige realizar dos o tres sepulturas por día. No pueden estar haciendo ese trabajo hasta los 65 años, cuando entraron a los 18 o 20. Terminan en condiciones deplorables", detalló el dirigente.
Mirar lo humano. Las autoridades municipales prevén un plan integral de mejoramiento de las condiciones de los cementerios de la ciudad donde, dicen, se pondrá especial cuidado en el recurso humano.
"Estamos elaborando un plan maestro para el mejoramiento integral de los cementerios, cuyos detalles daremos a conocer en los próximos meses. Allí el recurso humano tiene un tratamiento especial", adelantó a La Capital el subsecretario de Servicio Públicos, Pablo Seghezo.
Consultado si alguna vez se pensó en un plan para contener psicológicamente a los sepultureros de El Salvador y de la Piedad, el funcionario indicó que "nunca se puso en práctica y tampoco llegó ese pedido desde el sindicato" que nuclea a los trabajadores.
No obstante, calificó como buenas las condiciones laborales y de acuerdo a los requisitos establecidos por las aseguradoras de riesgos de trabajo.