Una experiencia personal
Escribo inmediatamente después de leer la carta publicada 9/10/11 sobre Lan y quisiera contar mi experiencia personal. El año pasado viajé con mi bebé a Los Angeles, toda la tripulación se ocupó de hacerme sentir cómoda en el viaje, ofreciéndome comida especial para mi hijo como así también cambiándome de asiento a otros dos que tenían libres para que pudiera viajar más confortablemente.

Miércoles 12 de Octubre de 2011

Escribo inmediatamente después de leer la carta publicada 9/10/11 sobre Lan y quisiera contar mi experiencia personal. El año pasado viajé con mi bebé a Los Angeles, toda la tripulación se ocupó de hacerme sentir cómoda en el viaje, ofreciéndome comida especial para mi hijo como así también cambiándome de asiento a otros dos que tenían libres para que pudiera viajar más confortablemente. A la vuelta entre el bolso mío de mano más el del bebé olvidé el cochecito en Perú; hice el reclamo correspondiente y me dijeron que lo enviarían en el siguiente vuelo. Esa misma noche llegó a mi domicilio por una conocida agencia de transfers. Me puse a pensar como puede ser que el señor Naveira haya tenido una experiencia tan distinta a la mía y, por otro lado, ¿a quien se le ocurre volver a Argentina en pleno invierno sin un abrigo encima? ¿su equipaje apareció y se negaron a enviárselo? ¿tuvo que llamar a Chile y a Perú a su cargo? Para qué si tenía que manejarse con la oficina de equipajes acá en la Argentina. Tienen un 0800 sin cargo. En mayo American Airlines me dejó sin ropa y sin leche para mi hijo apenas llegué a EEUU, a la fecha no apareció mi equipaje ni nadie pagó todos los gastos que tuve que hacer por no tenerlo durante mi estadía. Son cosas que pasan en todas las aerolíneas, nada tiene que ver con otorgar permisos o no para seguir volando desde Rosario.

Cecilia Garcia Bufi, DNI. 24.586.628