Tras una tensa negociación de varias semanas, los gremios y las cámaras del sector agroexportador llegaron a un entendimiento. En julio, el piso de ingresos será de $2,58 millones. También se pagará una suma retroactiva por los meses de mayo y junio
22:04 hs - Lunes 29 de Junio de 2026
Tras varias semanas de fuerte tensión, la paritaria aceitera cerró con un acuerdo que eleva el salario mínimo de la actividad a $2.578.400 en julio y a $2.719.040 en septiembre. Además, se pactó una suma retroactiva para los meses de mayo y junio.
El acuerdo fue alcanzado entre los paritarios de la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) con la representación patronal integrada por La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Cámara Industrial de Aceites Vegetales de Córdoba (Ciavec) y la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio).
Salario mínimo
“Defendimos el reclamo paritario de nuestras organizaciones gremiales, fundamentado en el derecho a un salario mínimo, vital y móvil según su definición en el artículo 14 bis de la Constitución nacional y artículo 116 de la ley de contrato de trabajo, que asegure a los trabajadores sin carga de familia, en su jornada legal de trabajo, la satisfacción de las 9 necesidades: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión”, señalaron desde la federación que nuclea a los trabajadores del complejo oleaginoso.
En tanto, desde las cámaras patronales celebraron que “la industria logró hacer sentar a los sindicatos a negociar únicamente salarios” y que “se arribó finalmente a un acuerdo salarial”.
“El acuerdo cubre todo el año 2026 basado en el índice de precios del consumidor del Indec estimado vía el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central) y el monto total acumulado es del 29,5 %”, señalaron los empresarios, que aseguraron que “esto garantiza la paz social durante todo el año”.
Paritaria tensa
La negociación paritaria de este año en el sector aceitero se picó por la decisión de Ciara de salir a pulsearr fuerte con los gremios aceiteros, intentando cambiar el mecanismo de negociación de los últimos años. Históricamente, el sindicato reclamaba fijando un valor piso a la fuerza de trabajo. Las empresas buscaron llevar la discusión al terreno de la actualización porcentual por la evolución del IPC.
La pelea incluyó una huelga el 27 de mayo, la conciliación obligatoria, y algunas patadas por debajo de la mesa, con operaciones incluidas.
Finalmente, cuando la tregua obligada por la Secretaría de Trabajo se aproximaba a su fin, llegó el entendimiento. La federación aceitera señaló que la defensa de la negociación en base al salario mínimo se realizó “en un contexto donde el gobierno y las patronales han desatado un ataque en todas las líneas contra la clase trabajadora argentina”.
“Su punto máximo es la regresiva reforma laboral, con la que avanzan contra derechos históricos y pretenden limitar, hasta el punto de la prohibición, el ejercicio constitucional de la huelga. Además, en nuestra actividad se le sumó una burda campaña de desinformación contra nuestras organizaciones gremiales y el legítimo reclamo a un salario digno”, señaló en un comunicado.
La representación sindical reclamaba llevar el salario mínimo de 2,3 millones a casi 2,8 millones de pesos. A esa cifra se llegará en el mes de septiembre, según se indicó en el comunicado gremial. Pero en mayo y junio habrá también una suma fija, que varía según la categoría y la actividad, pero que estaría entre $240 mil y $312 mil, aproximadamente.