Jueves 01 de Diciembre de 2011
Una joven de 27 años que desconocía que cursaba un embarazo de seis semanas murió tras recibir una inyección en una clínica de Mendoza, a la que había acudido para realizarse un estudio de retinografía binocular digital.
Familiares de la joven identificada como Yamila Adriana Díaz, quien falleció anteayer pero la información trascendió ayer, afirmaron que había concurrido a la clínica Oftalmos para consultar a un especialista por afecciones en la visión.
La joven acudió el viernes pasado desde el departamento Rivadavia, en el este provincial, al centro asistencial ubicado en Godoy Cruz 555 de la capital mendocina acompañada por su esposo, Omar Valentín Torres, de 39 años, quien recordó que en la clínica, a su mujer le habían inyectado "un líquido color naranja", tras lo cual la joven se desmayó.
Torres dijo que como su esposa no reaccionaba fue trasladada al hospital Central, donde falleció cuatro días después. El matrimonio tiene una niña de 2 años y un bebé de 6 meses.
La sobrina de la joven, Natalia Fernández, sostuvo que su tía estaba embarazada de seis semanas, hecho que se supo tras su internación en el hospital Central. "Ella no sabía que estaba embarazada, no se había dado cuenta", afirmó.
"Ella venía haciendo un tratamiento desde hace un mes por la pérdida de la vista. Iba una vez por semana al hospital Central y faltaba este estudio que le hicieron en la clínica para terminar la terapia completa", dijo.
Recordó que "la estaban inyectando _a la mujer_ y se descompuso, empezó a convulsionar y le dio un paro".
Natalia dijo que una mujer de la clínica oftalmológica quiso reintegrarle el monto del estudio al esposo de la víctima. "Le dijo que le traía la plata porque el estudio no se había realizado", dijo la sobrina de la joven, y aclaró que el análisis "se alcanzó a hacer, porque de otro modo ahora ella estaría viva". "Eran 560 pesos, y esa mujer le devolvió la plata", señaló.
Voceros del hospital Central dieron a conocer la historia médica del caso. La mujer había ingresado el día 25 de noviembre a la 13 con un cuadro alérgico y convulsiones por la que debió ser trasladada a terapia intensiva. Todo apunta a la inyección que se le colocó en la clínica de ojos cuando se realizó dicho estudio.
Ya en el Central, Yamila se encontraba entubada porque no podía respirar por sus medios y los médicos decidieron trasladarla al área cardiovascular. El día 29 de noviembre Yamila murió; el diagnóstico fue muerte cerebral.
"La chica tenía una enfermedad inmunológica y comenzó a tratarse acá pero nosotros, al no tener los equipos necesarios para hacerse un estudio llamado retinografía binocular, recomendamos diversos lugares, entre ellos estaba Oftalmos", declararon desde el hospital público.
El fiscal Gustavo Pirrelo, quien investiga el hecho, ordenó secuestrar todas las historias clínicas y que se realice una necropsia. l (DyN)