Una brasileña cuenta en un video cómo mataban y comían a sus víctimas
Un video divulgado ayer, en el que una mujer relata cómo ella, su marido y la amante de éste asesinaban, descuartizaban y comían la carne de sus víctimas como forma de purificar su alma, en el estado de Pernambuco, centro-oeste de Brasil, consternó a la opinión pública de ese país.

Domingo 15 de Abril de 2012

Un video divulgado ayer, en el que una mujer relata cómo ella, su marido y la amante de éste asesinaban, descuartizaban y comían la carne de sus víctimas como forma de purificar su alma, en el estado de Pernambuco, centro-oeste de Brasil, consternó a la opinión pública de ese país.

Isabel Cristina da Silva, acusada de matar, descuartizar y comer al menos cinco mujeres, revela en el video, que se puede ver en el portal del diario Folha de Sao Paulo, que ella, su marido y la amante de éste, todos detenidos el viernes, comieron unos diez kilos de carne humana en cinco días.

Según informaron ayer medios locales, junto a los criminales vivía una niña de cinco años, quien, se presume, es hija de una de las víctimas del grupo.

El comisario de la ciudad de Garanhuns (situada a 234 kilómetros de la capital provincial de Recife), Demócrito de Oliveira, dijo que Isabel, de 51 años, confesó que hacía empanadas con la carne de las víctimas y las vendía diciendo que eran de carne vacuna.

Por su parte, el marido de la mujer, Jorge Negromonte da Silveira, de 51 años, declaró que en 2009 escribió un libro titulado "Revelaciones de un esquizofrénico", en el que detalla el asesinato de una de las víctimas, de 19 años, quien sería la madre de la niña que vive con ellos.

"Al mirar el cuerpo ya sin vida de la adolescente del mal, siento un alivio. Tomo una navaja y comienzo a retirar toda su piel, y después la fracciono. Yo, Bel (su mujer) y Jéssica (su amante, Bruna, quien en el libro es llamada por el nombre de la víctima), nos alimentamos con la carne del mal, como si fuera un ritual de purificación. El resto lo entierro en nuestro fondo", se puede leer en uno de los pasajes de su libro, que está debidamente registrado, pero que al parecer no estaba a la venta. Negromonte confesó asimismo a un canal de televisión, que efectivamente mató a al menos tres mujeres, pero se rehusó a llamar al hecho de asesinato. Para él, quien según sus declaraciones sufre de esquizofrenia desde que era joven, se trata de una misión.

"Yo digo que fue una misión porque ninguna hoja cae del árbol sin el permiso del gran Dios. Todas estas personas están purificadas. Todas están con Dios y purificadas", afirmó el hombre, quien asegura que a sus víctimas las eligen "dos personas, dos niños, uno de blanco y uno de negro, que desde chico están en mi vida y me pasan esas informaciones". La policía pudo llegar hasta ellos a partir de la desaparición de una de sus víctimas, a quien le habían propuesto trabajar cuidando a la niña que vivía con ellos. La víctima, según surge de investigaciones preliminares, fue ejecutada por Negromonte al momento de ingresar en la casa.

Los tres serán denunciados, entre otros delitos, por homicidio calificado y ocultación de cadáveres. Los restos de las víctimas, que estaban enterrados en el fondo de la casa de los homicidas, fueron enviados al Instituto Médico Legal hasta que sus familiares puedan identificarlos.