Una anciana agradecida
Soy una simple ciudadana que cuenta su historia para aconsejar que sigan mi decisión. Viví una vida intensa, de alegría y sinsabores, viajes al extranjero, eventos, pero llegó un momento en que debí decidir dos caminos: estar sola o buscar un refugio dada mi edad avanzada.
Domingo 23 de Octubre de 2011
Soy una simple ciudadana que cuenta su historia para aconsejar que sigan mi decisión. Viví una vida intensa, de alegría y sinsabores, viajes al extranjero, eventos, pero llegó un momento en que debí decidir dos caminos: estar sola o buscar un refugio dada mi edad avanzada. La palabra geriátrico me producía terror, pensaba en el encierro, los malos tratos, la falta de cariño y demás. Pero la suerte y mis hijas, desde el cielo, me llevaron, sin elegir, por recomendación de amigos y parientes a lo inesperado, el geriátrico. Aquí viviré los últimos años de mi existencia. Alegre, feliz y contenta.