Sábado 06 de Noviembre de 2010
Roldán.— Carlos Sánchez y Miriam Galucci de Sánchez, dos de las víctimas
fatales del accidente aéreo ocurrido anteayer en Cuba, vivían en Roldán desde hace unos 8 años. El
matrimonio había planeado el viaje “desde hace mucho tiempo”, comentó un familiar. El
retorno del matrimonio se esperaba para pasado mañana.
La pareja tenía tres hijos, Mariana de 21 años, Rubén de 24 y Verónica
de 25. Ayer, la casa de la familia estuvo colmada de jóvenes que desde que enteraron de la noticia
muy temprano, se acercaron para acompañarlos.
Carlos Sánchez era carpintero y construyó su casa en el loteo roldanense
de Los Olmos, ubicado en cercanías del cruce de las rutas 9 y A012, un barrio residencial que tiene
una frondosa vegetación y propiedades tipo chalet.
Se habían mudado hace un par de años, tras alquilar una casa en el casco
urbano. La familia había llegado de la localidad de Monte Maíz, provincia de Córdoba, otro pueblo
que se encuentra muy conmocionado con la noticia.
Sentados en el pasto con gaseosas y galletitas, los adolescentes
rodeaban la casa de los hijos del matrimonio, quienes permanecían dentro de la vivienda y cada
tanto salían a la vereda en busca de la contención de sus amigos.
“Los hijos están muy mal y no quieren hablar, les pedimos que
respeten su dolor”, se excusó la esposa de uno de los tres hermanos de Carlos, quienes junto
a un hermano de Miriam viajaron desde Monte Maíz para acompañar a los hijos del matrimonio
fallecido.
Sánchez era un muy conocido por sus construcciones de techos,
principalmente en nuevos barrios y casas de Funes y Roldán. La actividad le hizo ganar
reconocimiento y en poco tiempo la familia se integró a la vida social de la ciudad. Con él
trabajaba su hijo Rubén. En tanto, Miriam era ama de casa. “Una mujer muy atenta y
amable”, destacaron vecinos de Los Olmos.
La cuñada remarcó la excelente relación que tenían tanto el matrimonio
como sus hijos: “Esta es la prueba de lo que cosecharon”, dijo la mujer señalando a los
jóvenes que se acercaron a la vivienda para hacerle “el aguante” a sus sobrinos.
La mujer comentó que se enteró de la noticia por un llamado telefónico
que le hizo un vecino que estaba mirando la televisión: “Uno nunca se imagina que una cosa
así le puede pasar, cree que solo le ocurre a los demás”, analizó angustiada.
Los hijos recibieron la noticia ayer a la mañana y los amigos se
contactaron poco después con el Municipio para saber que trámites podía hacer con Cancillería para
repatriar los cuerpos.
Pasado el mediodía de ayer, la familia confirmó que ya estaba en marcha
la repatriación de los cuerpos aunque no se sabía cuándo podían llegar como tampoco si los mismos
habían sido rescatados e identificados.
Solo dijeron que “el gobierno nacional se había portado muy
bien” y que se estaban ocupando de las gestiones pertinentes. Por su parte, el intendente
local José Pedretti, se contactó con directora del área Argentinos en el Exterior que depende de
Cancillería de la Nación quien le confirmó que “estaban esperando a que haya acceso a la zona
del accidente donde calló el avión y que es complicada, para así disponer el traslado, como lo
determinó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”.
El jefe comunal definió al matrimonio y a sus hijos como “muy
buena gente”. En ese rumbo, recordó que llegaron hace un tiempo desde Córdoba y
“rápidamente se insertaron en la sociedad”.
Eran de Córdoba. Monte Maíz tiene unos 7.000 habitantes. Desde ese pueblo cordobés donde vivió
hasta hace unos años el matrimonio fallecido y sus hijos, varios vecinos destacaron que integraban
dos familias muy conocidas en la localidad.
La firma Hijos de Francisco Sánchez se inició allá por 1923 y ha sido
pionera y maestra de carpinteros, se precisó. Actualmente está a cargo de Osvaldo Sánchez, nieto de
Francisco. Carlos era su hermano y se había independizado radicándose en Roldán donde se dedicaba a
la construcción de techos de madera.
El estado de pesar también se manifiesta por la familia Galucci que se
dedica a la actividad agropecuaria y como los Sánchez tienen larga trayectoria en el pueblo ubicado
al sudeste de la provincia de Córdoba, en el departamento Unión.
Fatalidad
Virginio Viarengo, una de las víctimas argentinas del accidente aéreo ocurrido en Cuba, había viajado como turista a la isla caribeña desde Venezuela, junto a una mujer de ese país que había conocido a través de una red social de internet. Viarengo, profesor de castellano jubilado, era corrector del diario La Opinión de la Costa de San Bernardo.