Sábado 26 de Diciembre de 2009
"Me pasé de vuelta con la falopa. No sé ni lo que hice". Los policías de la subcomisaría 22ª escucharon esas palabras de boca de un muchacho de 34 años que minutos antes protagonizó un episodio con, por ahora, pocas explicaciones lógicas. Primero le arrebató de los brazos a una mujer un bebé de ocho meses. Eso hizo que la víctima pidiera desesperadamente auxilio a vecinos y familiares. Entre las personas que salieron a perseguir al secuestrador, quien ya había desenfundado un arma, estaba el padre de la criatura quien recibió un balazo que le atravesó en el cuello. Anoche permanecía internado en grave estado en el Hospital Clemente Alvarez.
Desconcertados lucían ayer a la tarde la mayoría de los policías que les tocó intervenir en el hecho que se inició alrededor de las 16.30 de ayer en Cochabamba y Perú, en la zona oeste de la ciudad. Todo comenzó cuando Verónica Insaurralde, de 25 años, estaba en ese lugar con su sobrinitos de 8 meses en brazos y en un momento dado fue sorprendida por un hombre que llegó hacia ella luego de cruzar el terraplén de la avenida Circunvalación.
El rapto. Según fuentes policiales, ese hombre tomó por detrás a la mujer y le arrebató la criatura de los brazos. Los voceros aclararon que la señora no tiene ninguna vinculación con el secuestrador. Lo cierto fue Insaurralde comenzó a pedir auxilio a los gritos. Vecinos y allegados salieron entonces a perseguir al individuo. Entre esas personas se encontraba Fernando Insaurralde, el papá del nene.
Rápidamente ese grupo de personas salió en persecución del hombre, quien enseguida extrajo un arma de fuego y apuntó hacia sus perseguidores. En esas circunstancias, según las fuentes, el captor de la criatura abrió fuego y una bala le dio en el cuello a Insaurralde padre. El proyectil atravesó por completo el cuerpo de la víctima. Acto seguido, el delincuente soltó al nene y continuó su huida hacia calle Brasil.
La agresión hacia el padre del bebé puso aún más calientes las cosas, y mientras un grupo asistía la herido otro siguió tras los pasos del autor del disparo. Ese hombre llegó hasta Brasil y Cochamba. Presumiblemente al sentirse asediado por los vecinos agarró de rehén o escudo a María del Luján, una nena de 8 años, quien ese momento volvía de hacer unas compras junto a el hermano. Fuentes del caso contaron que en ese momento el descontrolado sujeto volvió a exhibir el arma de fuego y comenzó a apuntar el cañón en diferentes direcciones como un intento de amedrentar a la gente que se iba encima.
Justicia a golpes. En un momento hizo tirar al piso a la nena y le apoyó el cañón en la cabeza. "Eso generó otra situación de conmoción. Entre los vecinos que querían lincharlo estaba el papá de la nena de 8 años, quien junto a otros vecinos de la cuadra lograron reducir al sujeto. Le dieron para que tenga", agregó una fuente de la subcomisaría 22ª, donde se llevan adelante las actuaciones preliminares.
Grave lesión. Insaurralde padre fue cargado a un móvil del Comando Radioeléctrico y trasladado al Heca. A poco de iniciado el recorrido, el patrullero se cruzó con una ambulancia del Sies y se hizo el recambio de vehículo. El agresor en tanto fue apresado por efectivos de la Patrulla Urbana y alojado luego en la subcomisaría 22ª. Fue identificado como Sebastián Angel Sosa, de 34 años, con antecedentes penales.
El hombre baleado estaba anoche internado en grave estado en el Heca. Se estableció que presentaba orificios de entrada y salida a la altura del cuello. En cuanto a su agresor y a los motivos que lo llevaron a querer llevarse a un bebé desconocido, los investigadores estaban desorientados. Sosa no tiene ninguna relación con los Insaurralde.
Sin vinculación. "La tía del bebé, que era la persona que lo tenía en brazos, no tiene nada que ver con este tipo. El padre de la criatura tampoco. No hubo ninguna razón pasional ni problema familiar para que se lo llevara. Sospechamos que este hombre pudo venir huyendo y que agarró al nene como escudo para zafar de algo que había hecho", consignó una fuente policial.
Otra posibilidad es que Sosa haya actuado de esa forma bajo los efectos de alguna droga, y que en esa condición haya cometido "alguna travesura" que lo alentó a apoderarse del chico, a juzgar por lo que dijo a algunos policías cuando ya estaba detenido. El caso es investigado por la Sub 22 y el juzgado de Instrucción Nº 14. Sosa, quien posee antecedentes penales, podría ser acusado por lesiones gravísimas, pero esa tipificación se agravará si Insaurralde fallece.