Viernes 30 de Diciembre de 2011
"El Puntero", el unitario de Pol-ka para El Trece, concluyó con un final doloroso y abierto para su protagonista Pablo Aldo Perotti, alias "El Gitano" (Julio Chávez).
La miniserie de 39 capítulos, que al calor de una trama escrita por Mario Segade y dirigida por Daniel Barone supo abordar lo socio-político y descolló de la mano de un elenco impactante, alcanzó la medición más alta (24.5 puntos) en el capítulo final de un unitario que comenzó a emitirse los domingos y los miércoles, para concluir saliendo al aire sólo este último día.
El Gitano continúa, en el último envío, internado en un psiquiátrico donde permanece, desde que el asesinato de su hija despertara los fantasmas de su mente, al tiempo que su esposa Clarita (Gabriela Toscano) se debate entre la culpa que le provoca verlo así y sus nuevas responsabilidades como jefa comunal.
El personaje de Chávez, con su estilo transgresor que se mantuvo desde la primera emisión del 15 de mayo, no puede con su genio y aprovecha los "permisos de salida" otorgados en la clínica para regresar al barrio e intentar trabajar para su gente, en lugar de cumplir con las indicaciones de reposo médico.
Tanto esfuerzo para una criatura vulnerable y frágil en su cordura, termina por resentir aún más su salud ante la desesperación del entrañable Lombardo (Rodrigo de la Serna) ya convertido en flamante propietario de un despacho propio en la intendencia que maneja Clarita.
En una fuerte escena final que presagia la tragedia, el protagonista empieza a cantar el Himno Nacional, preso de una mirada perdida pero intensa que da pie al el comienzo de un clip con el clásico de Los Redondos "Juguetes perdidos" como telón de fondo.
Una catarata vertiginosa de imágenes mostraron al trío central de la trama: El Gitano, Lombardo y Levante (Luis Luque) en el barrio del conurbano donde supieron desplegar sus miserias y grandezas, que también permitió apreciar los cambios físicos que experimentaron los actores a lo largo de la trama.