Domingo 24 de Enero de 2010
Nicolás Alvarez, el muchacho asesinado ayer a la madrugada en Garibaldi al 200, cargaba en noviembre de 2007 con un abultado prontuario por varios delitos graves y, a fines de ese mes, se encontraba en período de libertad asistida tras recibir una condena por tres robos a mano armada. Entonces, la madrugada del 30 de noviembre de ese año fue detenido y acusado de asesinar de un escopetazo en la nuca a Pablo Daniel González, un ex convicto de 24 años que vivía en Alem 4023, a tres cuadras y media de su casa.
Aquel crimen, como el que ahora tuvo a Alvarez como víctima, presentaba como hipótesis la de una venganza o ajuste de cuentas. Alvarez venía de estar en prisión condenado por una triple causa por robo calificado por el juzgado de Sentencia Nº3. También tenía causas por resistencia calificada, amenazas, facilitamiento de fuga y encubrimiento agravado.
En tanto, al ser asesinado, González tenía un prontuario abierto con media docena de antecedentes: tres como menor, en 1999, y otros tantos como mayor en 2002 y 2006. Y, según fuentes judiciales, estaba prófugo del juzgado de Sentencia 2 desde 2006.
"Esto fue un vuelto. Ahora hay que saber porqué", opinó un pesquisa con relación al asesinato de González. Ese por qué nunca pudo dilucidarse. A dos cuadras de donde la víctima de noviembre de 2007 cayó fulminada por los perdigones, efectivos del Comando Radioeléctrico capturaron entonces a Alvarez. Por ese crimen, el Sapo o Nicola, como también le decían en Tablada, estuvo a disposición del juzgado de Sentencia Nº 8 y alojado en el penal de Piñero hasta siete días atrás.