Viernes 05 de Febrero de 2010
Un chico de 14 años agonizaba anoche tras ser víctima de un nuevo episodio de sangre registrado al interior de la barra brava de Newell’s Old Boys. Todo se desencadenó poco después de las 3 de la mañana, cuando un convoy de vehículos que traía a la hinchada leprosa tras presenciar en la Capital Federal el partido con Huracán fue emboscado por un grupo de hombres fuertemente armados sobre la autopista Rosario-Buenos Aires, a la altura del barrio Las Flores. “Acá llovió plomo durante más de 10 minutos”, dijeron los vecinos. Y esos plomos, disparados por armas calibre 9 milímetros y al menos una pistola ametralladora, alcanzaron a tres ocupantes de un micro, entre ellos un menor que recibió tres disparos en la cabeza y anoche estaba gravísimo. Acerca de las motivaciones del trágico episodio, los investigadores se mostraron cautelosos. Algunos lo enmarcan en la puja interna desatada por el control de la barra desde que Roberto Pimpi Camino perdió ese liderazgo a fin de 2008, con la caída del ex presidente Eduardo J. López (ver página 31). Otros lo vinculan a las exigencias económicas y de poder de una banda delictiva que opera desde hace varios años en Las Flores y tuvo estrechas relaciones con Pimpi.
Convoy baleado. La versión oficial indica que pasadas las 3 de la mañana al menos
dos ómnibus, dos autos y un utilitario ingresaban a Rosario trasladando a los integrantes de la
barra brava leprosa y que en uno de los micros llevaban los bombos y las banderas, algo que en la
tribuna es considerado un botín de guerra.
En esas circunstancias, dijeron fuentes de la pesquisa, una moto se
emparejó a uno de los colectivos tras pasar por el puente sobre el arroyo Saladillo y le provocó el
reventón de un neumático, probablemente con un disparo o arrojando clavos miguelitos a su paso. El
convoy detuvo su marcha unos 600 metros más adelante, a la altura de calle Estrella Federal y los
hinchas se bajaron para orinar y pasar las banderas y bombos de un micro a otro. Fue en ese momento
que una lluvia de balazos cayó sobre ellos.
Quienes disparaban lo hacían desde un cañaveral que se levanta entre el
barrio y la autopista. Según los vecinos, fueron unos tipos que “llegaron en dos autos
(algunos hablan de un Chevrolet Vectra y una 4x4 y otros de una F-100), se bajaron detrás de la
escuela (ARA General Belgrano) y se metieron por los patios de los ranchos hasta el cañaveral. Ahí
se quedaron hasta que llegaran los colectivos. Entonces le metieron plomo”.
“Todo duró de 10 a 15 minutos. Desde acá tiraron, pero desde la
Traffic que estaba sobre la ruta sacaron cuatro fierros y respondieron. Por eso están todos los
ranchos baleados”, explicó un vecino.
Policía cerca. Lo llamativo es que el lugar elegido para la emboscada está custodiado casi en
forma permanente por un móvil policial de la Agrupación Cuerpos ya que allí se han producido
numerosos ataques a automovilistas que entran a la ciudad. Mientras algunos vecinos dijeron a La
Capital que la madrugada de ayer ese patrullero no estaba, desde Jefatura se aseguró que el mismo
se “encontraba estacionado debajo del puente de la Circunvalación”.
“Al escuchar disparos el móvil llegó al lugar circulando por la
mano contraria y cuando quisieron identificar a los ocupantes de los vehículos atacados éstos se
fueron dejando una heladerita de camping llena de armas blancas”, dijo un vocero.
Más allá de eso, lo cierto es que los atacantes actuaron con la
logística necesaria para saber cuáles eran los colectivos que debían balear. Por eso no sufrieron
ningún percance los coches que trajeron al primer equipo rojinegro y otros en los que viajaban
simpatizantes del club.
Los testigos dicen que vieron pistolas 9 milímetros y al menos una pistola
ametralladora similar a la FMK 3 que utiliza la policía provincial. Lo que si quedó en claro es que
los agresores llegaron y se fueron por las oscuras calles del barrio Las Flores, un territorio de
difícil acceso hasta para la policía y al que no se arriba sin la bendición de Los monos, la banda
que desde hace varios años controla el lugar. “Estos muchachos en algún momento fueron socios
de Pimpi, pero cuando cayó en desgracia se despegaron y ahora están queriendo meter la pata con los
actuales conductores de la barra”, confió un vocero.
Una vez finalizada la balacera, y cuando los vehículos de la barra
huyeron del lugar, los heridos llegaron al Heca. Fueron identificados como: Diego Orlando Malcovic,
de 28 años, con un balazo en el lado izquierdo del abdomen; Carlos Muratovic, de 42 años, con un
tiro en el rostro; y Walter Gastón Cáceres, de 14 años, quien recibió tres impactos en la cabeza y
uno en la espalda. El chico fue operado después de las 20 y al cierre de esta edición agonizaba en
terapia intensiva.
Chofer contratado. Mientras eso ocurría en el hospital, la gente de Las
Flores cortaba la autopista demandando por mayor seguridad y la policía secuestraba uno de los
micros que trasladaba a los barras. Estaba en jurisdicción de la comisaría 18ª, en calle Bolívar al
3100. Su chofer, Roberto R.D., prestó declaración en la subcomisaría 19ª del barrio Las Flores y
allí sostuvo que había sido contratado por la subcomisión del hincha de Newell’s Old Boys
para llevar a los simpatizantes.
Acerca de los hechos, el hombre manifestó que en un momento sintió que
“las cubiertas traseras se habían pinchado” y detuvo la marcha. “Algunos
muchachos se bajaron del micro y desde el costado, donde está la villa, varios tipos agazapados
cuerpo a tierra les empezaron a disparar”, confió el conductor. También dijo que “desde
algunos de los micros respondieron con balazos” y que, apenas pudo, subió a su colectivo y
aceleró “para escapar del lugar con la gente que estaba arriba”. Fue en ese momento,
dijo, que “un balazo perforó el parabrisas y me pasó cerca de la cabeza”. Finalmente,
el chofer adujo no saber que arriba del micro que él conducía había armas de fuego.
La policía adelantó que otros cuatro micros que eran parte de la
caravana ya están identificados y sus choferes fueron citados a declarar pero no se presentaron. Y
que uno de esos ómnibus está radicado en San Nicolás por lo que se tramitó un exhorto mediante la
jueza de Instrucción Roxana Bernardelli para que se cite a su conductor.