Un atraco que terminó mal para dos jóvenes ladrones
Dos jóvenes de 21 y 25 años irrumpieron ayer en un local de revestimientos de Castellanos al 2100, en barrio Bella Vista. Se movieron como profesionales y en todo momento se mostraron tranquilos como para dominar a las cuatro personas que estaban en el lugar.

Viernes 05 de Diciembre de 2008

Dos jóvenes de 21 y 25 años irrumpieron ayer en un local de revestimientos de Castellanos al 2100, en barrio Bella Vista. Se movieron como profesionales y en todo momento se mostraron tranquilos como para dominar a las cuatro personas que estaban en el lugar. Pero un testigo observó la jugada desde la calle y corrió tres cuadras hasta la seccional 13ª. Eso marcó el fin de la aventura. Tras un par de disparos intimidatorios, los delincuentes fueron arrestados en el lugar cuando las víctimas ya habían sido encerradas en un baño y habían entregado unos 800 pesos, celulares y otras pertenencias.

Temprano. Eran las 8.45 cuando ocurrió todo. Quince minutos antes, el propietario de Rosario Revestimientos y tres empleados estaban con los preparativos para iniciar una jornada más de trabajo. El local poseé una puerta al frente que se abre con portero eléctrico. En la parte delantera del inmueble, que ocupa en total una superficie de unos 20 metros por 50 de fondo, se encuentra el salón de exposición y a un costado la oficina del dueño, Daniel Videgain. En la parte trasera se encuentra el depósito de mercaderías.

Los delincuentes llegaron en una moto Gilera color rojo que dejaron estacionada frente al negocio. Uno de los empleados les abrió confiado de que podrían ser clientes. "No podés vivir desconfiando de la gente. El muchacho abrió porque ni se le cruzó por la cabeza de que a esa hora nos iba a asaltar", rememoró ayer a la tarde Videgain, en su oficina y un poco más recuperado del susto.

A cara descubierta, la dupla no anduvo con vueltas. Apenas pusieron un pie en el local desenfundaron armas de puño. "Pidieron la plata, nos hicieron tirar al piso. A uno de los muchachos le pegaron, pero no le hicieron daño. Enseguida nos llevaron a un baño que tenemos en la parte trasera. Pero antes nos sacaron todo: billeteras, celulares, también juntaron un dinero de la caja, que no era mucho", dijo el comerciante.

Mientras el atraco se ponía en marcha, un cliente de la casa llegaba en su propia moto. Antes de bajar del rodado, según fuentes policiales, el muchacho alcanzó a ver a través del vidrio de la puerta a uno de los empleados tirado en el piso y la contundente imagen de un hombre a su lado, sosteniendo un arma de fuego. El testigo no lo dudó y se dirigió hacia la seccional 13ª, que está en San Nicolás al 2100 y avisó lo que sucedía.

Al lugar. Dos brigadas, una de civil y otra uniformada, de la 13ª salieron para Rosario Revestimientos. "Cuando llegamos, un hombre bien vestido se acercó a la puerta. Cuando dijimos que éramos policías cerró y corrió hacia el interior. Tuvimos que romper el vidrio para acceder al local", describió José Luis Brunelli, titular de esa dependencia. En su intento por escapar, los delincuentes fueron hacia el depósito en busca de una salida que no existe.

Los policías tuvieron que hacer dos disparos intimidatorios para poder controlar a los maleantes. "Cuando logramos reducirlos escuchamos gritos que venían de un baño. Ahí estaban el dueño y los tres empleados", agregó Brunelli. La policía secuestró en poder de los ladrones un revólver calibre 38 y otro 32 largo. La moto en la que llegaron, una Gilera roja, había sido robada el viernes 28 durante un asalto a un locutorio de Constitución y Presidente Perón. Los arrestados tienen antecedentes y se investiga si también tuvieron relación con ese hecho.