Jueves 22 de Agosto de 2013
Un estudiante y deportista australiano que había salido a entrenar en un vecindario de Oklahoma (Estados Unidos) fue asesinado a tiros por tres adolescentes "aburridos", quienes decidieron matarlo por diversión.
Christopher Lane, de 22 años, que estaba de visita en el pueblo de Duncan, donde viven su novia y la familia de ella, había pasado frente a la casa donde los jóvenes se encontraban y aparentemente eso los llevó a matarlo a tiros al azar, dijo el jefe de la Policía, Danny Ford.
Un adolescente de 17 años que era parte del grupo dio una confesión detallada a la policía, pero por el momento los investigadores siguen sin encontrar el arma usada en el asesinato, ocurrido la semana pasada.
El joven y dos más, de 15 y 16 años, siguen detenidos. Ford indicó que se espera que el fiscal de distrito presente cargos por asesinato en primer grado. Se desconoce si los tres serán acusados como adultos o como menores de edad. Son James Francis Edwards Jr. (15), Michael Dewayne Jones (17) y Chancey Allen Luna (16). Se presentarán ante la Corte el martes.
"Vieron a Christopher pasar y uno de ellos dijo: «Ahí está nuestro blanco»", dijo Ford. "El chico que ha hablado con nosotros dijo: «Estábamos aburridos y no teníamos nada que hacer, por lo que decidimos matar a alguien»".
El adolescente reveló que siguieron al estudiante australiano —proveniente de Melbourne, que contaba con una beca deportiva como jugador de béisbol— montados en un vehículo y le dispararon por detrás antes de huir. Ford dijo al canal de televisión KOCO en Oklahoma City que uno de los detenidos aceptó que mataron a Lane por "diversión".
"El no merecía nada de esto", dijo la novia de Lane, Sarah Harper, a Australian Broadcasting Corp., grupo de radio y televisión de Australia. "Es desgarrador que haya sido una elección al azar hecha por estos chicos lo que alteró drásticamente tantas vidas".
Los testigos se apresuraron a ayudar a Lane después de escuchar un disparo el pasado viernes y verlo tambalearse y caer sobre una calle en Duncan, un poblado en la región sur centro de Oklahoma y de cerca de 24.000 habitantes.
"Yacía boca abajo y recibió un balazo por la espalda con un revolver calibre .22", dijo el constructor Richard Rhodes a los periodistas australianos cerca de una ofrenda en la escena del crimen. "Una mujer se detuvo y tratamos de proporcionar reanimación cardiopulmonar. Y él murió justo ahí". Harper dijo que ella y Lane acababan de regresar a Estados Unidos de Australia una semana antes.
Ford no dijo cuántos disparos recibió Lane y las autoridades esperan los resultados de la autopsia. Lane estudiaba en East Central University en Ada, aproximadamente a 137 kilómetros (85 millas) al oeste de Duncan. Fue receptor titular en 14 partidos el año pasado y cursaba su último año escolar.
No es la primera vez que una tragedia de este calibre ocurre en Estados Unidos. Recientemente, Adam Lanza, un joven de veinte años, acabó con la vida de 26 personas en una escuela en Connecticut. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha declarado que su país no ha hecho todo lo que está en su mano para prevenir tragedias como estas. Los Estados Unidos "deben cambiar", señaló el mandatario.
Piden un boicot contra EEUU
Tras el horrendo crimen en Oklahoma, hubo un llamado ayer en Australia para que los residentes del continente se priven de visitar los Estados Unidos. El ex vicepremier de Howard, Tim Fischer, convocó a los australianos a boicotear a EEUU, a ver si de esa forma llega el mensaje de que este país necesita imponer un mayor control de las armas de fuego. Según el funcionario, la medida servirá para presionar al Congreso estadounidense a que, finalmente, actúe con firmeza. “Estoy profundamente molesto por la actitud tan insensible de estos tres adolescentes”, dijo el político sobre el vil asesinato.