El concejal Pablo Gavira propuso implementar una "tarjeta azul" para frenar las grescas dentro de un campo de juego en las ligas infantiles
06:10 hs - Jueves 27 de Agosto de 2026
Ni tarjeta amarilla, ni cartón rojo en el fútbol de Rosario. Ante los recientes hechos de violencia registrados en ligas infantiles de la ciudad y la región, el concejal del Partido UNO e integrante del Interbloque Unidos, Pablo Gavira, propone que los árbitros tengan en el bolsillo una "tarjeta azul" para expulsar de manera temporal y por tres minutos a quienes sean promotores de la violencia dentro de un campo de juego. La idea es implementarla con carácter experimental en las divisiones formativas de fútbol de Rosario, es decir en las ligas infantiles de la ciudad y la región.
Una herramienta para el árbitro
La iniciativa busca incorporar una herramienta disciplinaria intermedia entre la tarjeta amarilla y la roja, especialmente pensada para las categorías infantiles y juveniles. La propuesta contempla que, ante situaciones de juego brusco grave, agresiones verbales, protestas excesivas o conductas intimidatorias, el árbitro pueda sancionar al jugador con una salida temporal del campo durante tres minutos, para que pueda recibir contención y así evitar una escalada de violencia dentro del campo de juego que se traslade fuera de sus límites.
“Estoy viendo con preocupación situaciones de violencia que no podemos naturalizar, mucho menos cuando hablamos de fútbol infantil. Se debe intervenir antes de que el conflicto termine en una expulsión o, peor aún, en una agresión física cómo sucedió el último fin de semana en un partido de liga infantil”, sostuvo Gavira, para ahondar: "A estos chicos que cometieron una acción violenta hay que preguntarles qué les pasa, porqué se comportan así, y deben recibir contención".
Fútbol y pedadogía
Justamente el proyecto presentado ante el Concejo Municipal plantea además que la sanción tenga un componente pedagógico y de contención emocional. Durante esos tres minutos, el jugador podría ser acompañado por un profesional del área psicopedagógica, psicológica o socioeducativa, con el objetivo de generar un espacio de reflexión sobre lo ocurrido y trabajar herramientas vinculadas al manejo de la frustración, el respeto y la convivencia.
“La tarjeta azul no tiene que ser solamente una sanción. Queremos que sea una oportunidad para que un chico pueda frenar ese impulso agresivo, reflexionar, bajar la intensidad del momento y volver a la cancha entendiendo que su conducta está perjudicando su desempeño y el de su equipo”, explicó Gavira.
Charlas previas
La propuesta también contempla instancias previas de concientización antes de los partidos, destinadas a árbitros, jugadores, cuerpos técnicos y familias, para explicar el funcionamiento de la herramienta y reforzar el compromiso colectivo con la prevención de la violencia.
La implementación sería inicialmente piloto y voluntaria, alcanzando divisiones inferiores masculinas y femeninas y categorías juveniles y formativas de las ligas de fútbol de Rosario que adhieran al programa. “No alcanza con sancionar cuando la violencia ya ocurrió. Tenemos que trabajar en la prevención y, especialmente en las categorías formativas, aprovechar el deporte como una herramienta para educar en valores”, afirmó Gavira, quien afirmó haber mantenido conversaciones con entidades deportivas y miembros de la Asociación Rosarina de Fútbol.
Finalmente, el proyecto propone en otras de sus etapas analizar mecanismos específicos para abordar también situaciones protagonizadas por integrantes de cuerpos técnicos, colaboradores, y hasta aquellas que estén observando el encuentro, cuando incurran en amenazas, agresiones o conductas intimidatorias.