Tras la pista de unos robos hallaron armas y un chaleco antibalas
La investigación de una secuencia de robos ocurridos en barrio Tablada, presuntamente cometidos por un muchacho de 19 años, derivó en el secuestro por parte de la policía de dos armas de fuego y un chaleco antibalas que fueron descubiertos en la vivienda del joven sospechoso. El allanamiento con respecto a la pesquisa de los asaltos fue negativo porque el muchacho no se encontraba en el lugar y no pudo ser ubicado.

Miércoles 02 de Diciembre de 2009

La investigación de una secuencia de robos ocurridos en barrio Tablada, presuntamente cometidos por un muchacho de 19 años, derivó en el secuestro por parte de la policía de dos armas de fuego y un chaleco antibalas que fueron descubiertos en la vivienda del joven sospechoso. El allanamiento con respecto a la pesquisa de los asaltos fue negativo porque el muchacho no se encontraba en el lugar y no pudo ser ubicado.

Indicios. Los agentes de la seccional 16ª se presentaron en uno de los departamentos del barrio Fonavi de Lola Mora al 79 bis, en la zona sur de la ciudad, con una orden de allanamiento firmada por el juez de instrucción Juan José Pazos. La intención era ubicar objetos o pruebas que vinculen a Milton D. con una serie de asaltos ocurridos en barrio Tablada. En ese lugar, según fuentes policiales, el muchacho sospechoso vive con sus padres.

La comisión policial llegó a ese lugar el domingo a las 5 de la tarde y cuando los agentes ingresaron al lugar, Milton no estaba. Sin embargo, la requisa de la vivienda permitió descubrir una pistola calibre 9 milímetros con numeración limada y un revólver calibre 32 tipo lechucero, armas que estaban depositadas sobre una heladera. También se descubrió un chaleco antibalas sin ninguna inscripción y un par de borceguíes.

Fuentes policiales indicaron que, a pesar de esos objetos, no se detectaron pruebas que vinculen al muchacho con los robos investigados. A todo esto, el secuestro de las armas dio pie para la iniciación de una causa judicial por tenencia y portación ilegal de armas de fuego ya que ninguno de esos artefactos poseía los papeles correspondientes. En el momento de producirse el procedimiento judicial las únicas personas que estaban en el domicilio eran los padres del muchachos, quienes quedaron demorados unas horas, pero luego recuperar la libertad, según consignaron los voceros.

La policía investiga si el joven es el dueño o quien porta permanentemente esos fierros o si su casa hace las veces de aguantadero. Otra posibilidad que no descartan los pesquisas de la 16ª es que las tenga disponibles para el alquiler.