Trágico final de dos pibes que andaban por los techos
Cuando el encargado de una carrocera de Batlle y Ordóñez al 1200 llegó ayer al depósito y abrió el portón se topó con los cuerpos de dos muchachos tirados en el piso. Uno estaba muerto y el otro gravemente herido. Las manchas de sangre que había alrededor de los jóvenes hacían suponer que ambos habían caído desde una altura importante.

Viernes 21 de Noviembre de 2008

Cuando el encargado de una carrocera de Batlle y Ordóñez al 1200 llegó ayer al depósito y abrió el portón se topó con los cuerpos de dos muchachos tirados en el piso. Uno estaba muerto y el otro gravemente herido. Las manchas de sangre que había alrededor de los jóvenes hacían suponer que ambos habían caído desde una altura importante. Bien desde el techo de uno de los colectivos de doble piso estacionados en el lugar, o desde el tinglado del galpón, de unos 7 metros de altura, donde a simple vista podía verse que habían levantado una chapa. Previamente al incidente ambos jóvenes habían estado demorados durante dos horas y por averiguación de captura en la subcomisaría 20ª, ubicada a unos 50 metros del depósito.

Carbus es una carrocera y tiene su depósito en Batlle y Ordoñez al 1200. Dentro del galpón, según confiaron fuentes de la investigación, ayer había estacionados cuatro micros de doble piso en distintos procesos de reparación. Al lado de uno de esos vehículos aparecieron tirados los cuerpos de Eduardo Daniel Carni, de 19 años, quien murió ahí mismo, y de Leandro Martín Z., de 18 años y gravemente herido. Para los pesquisas, los muchachos cayeron desde el techo del galpón, donde había sido levantada una chapa plástica.

Vecinos. Los dos muchachos viven en un radio de 100 metros de la carrocera y, según precisó una fuente policial, cuentan con antecedentes penales en las comisarías de la zona sur. Sin ir más lejos, el miércoles a las 23.50, habían sido demorados en Entre Ríos y Batlle y Ordóñez por una patrulla de la Guardia de Infantería. Los llevaron a la sub 20ª, donde permanecieron por averiguación de captura hasta la 1.30. A esa hora, un médico policial los revisó y se fueron en libertad. A las 5 de la mañana la alarma de la carrocera se activó y un móvil del Comando Radioeléctrico llegó al lugar. Los efectivos bajaron, miraron en las afuera del galpón y como no había novedad a la vista, se fueron.

Un par de horas más tarde, el encargado del galpón abrió y se topó con la novedad. La hipótesis que trabajan los investigadores es que los dos muchachos subieron al tinglado, movieron una chapa de plástico y se descolgaron hasta caer sobre el techo de unos de los micros estacionados, donde quedaron huellas de dos tipos diferentes de zapatillas.

Luego poco se sabe y mucho se deduce. En el galpón no faltaron herramientas. La alarma que se activó tiene los sensores colocados en una oficina interna. La causa quedó caratulada como hurto calificado agravado y es investigada por el juez de Instrucción Luis María Caterina.

Agresión

Dos equipos periodísticos de los canales 3 y 5 sufrieron ayer frente al depósito de la carrocera incidentes con familiares y allegados del muchacho muerto en el lugar. Sus coberturas periodísticas se vieron afectadas y por eso se abrió una causa por daños ante el juez Correccional Horacio Juan Benvenutto.