Martes 22 de Diciembre de 2009
Santa Fe.— El nuevo jefe de policía de la provincia de Santa Fe, Osvaldo Daniel Toledo,
estrenó su cargo asegurando que entablará una franca lucha contra las irregularidades dentro de la
fuerza. Ayer fue puesto en funciones por el gobernador Hermes Binner y el ministro de Seguridad
Alvaro Gaviola. En el mismo acto asumió como subjefe provincial Egidio Schettini.
“Es un término un poco duro pero es así. Tolerancia Cero con la
corrupción policial. El que tenga algo que lo diga y demuestre. Es el momento en que no miremos
para otro lado. Miremos y actuemos como lo venimos haciendo frente a un porcentaje altísimo de la
corrupción policial”, dijo el jefe entrante, hasta ayer titular de la Unidad Regional II.
Toledo tiene 50 años y 29 de antigüedad en la policía y revista con el
grado de comisario general. Antes de ser jefe en Rosario, cargo que ocupó durante los últimos 20
meses, fue titular de Seguridad Rural con asiento en Vera. Es rosarino, está casado y tiene cuatro
hijos. Su acompañante, Egidio Schettini, estuvo por una larga temporada a cargo de la Tropa de
Operaciones Especiales (TOE).
En la ceremonia celebrada en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno
Binner y Gaviola despidieron a los jefes salientes, Juan Luis Hek y Jorge Gómez. El primero abrió
la ronda de discursos señalando la satisfacción de haber desempeñado el cargo. Se fue aplaudido por
muchos oficiales superiores que llenaron el salón. También estaban allí el ministro de Gobierno,
Antonio Bonfatti; el intendente de la ciudad de Santa Fe, Mario Barletta; los secretarios de
Seguridad Pública, Horacio Ghirardi; de Asuntos Penitenciarios, Leandro Corti; y de Control de las
Fuerzas de Seguridad, Gonzalo Armas.
Binner se dirigió a los oficiales presentes planteando que la tarea
contra la criminalidad es vasta. “Tenemos que construir más escuelas, más hospitales, más
trabajo y más producción, porque la seguridad no está solamente de la mano de las personas
especializadas, que son ustedes, sino además en la satisfacción de las necesidades básicas de la
gente”, dijo.
Toledo dijo que su primera medida será modificar la conducción de
unidades regionales allí donde hay jefes en edad de pasar a retiro y otros que presentaron pedido
de retiro voluntario. Reseñó que la demanda ministerial hacia la fuerza pasa “por incrementar
los niveles de prevención que se logra con mayor presencia policial”.
Ante una pregunta puntual Toledo dijo no coincidir con la crítica del ex
comisario general José Luis Giacometti, quien había planteado que se había dado una señal de
menoscabo a la fuerza al cancelar su nombramiento como secretario de Seguridad. “Venimos
experimentando un cambio. No es que (la policía) sea dejada de lado sino que estaba en una
situación de muchas necesidades y no es sencillo cubrir esas falencias de un día para otro”.
Prometió separar de la fuerza “a los elementos que le hacen
mal” y mencionó al respecto la afectación que le produjo la denuncia del oficial auxiliar
rosarino Juan José Raffo que, en febrero pasado, aludió a una trama de corrupción dentro de la
fuerza, lo que ocasionó el relevo del subjefe de Rosario.
“A diario nos encontramos con personal cuestionado y nosotros como
jefes estamos expuestos permanentemente. Como lo fue para mí el caso Raffo, por ejemplo. Tenemos la
obligación de someternos los requerimientos de la justicia y a los organismos que nos controlan a
nosotros. No trascienden pero tenemos infinidad de casos en que se separa a gente de la fuerza por
distintas situaciones. Eso sirve para depurar. El que está en el camino equivocado será separado.
Estamos expuestos a que en cada intervención tengamos críticas negativas y conflictos de alto
riesgo. Está en nosotros cuando hay dudas sobre el accionar policial no mirar para otro
lado”.