Toledo dijo que con la corrupción policial habrá "tolerancia cero"
Santa Fe.— El nuevo jefe de policía de la provincia de Santa Fe, Osvaldo Daniel Toledo, estrenó su cargo asegurando que entablará una franca lucha contra las irregularidades dentro de la fuerza. Ayer fue puesto en funciones por el gobernador Hermes Binner y el ministro de Seguridad Alvaro Gaviola. En el mismo acto asumió como subjefe provincial Egidio Schettini. “Es un término un poco duro pero es así. Tolerancia Cero con la corrupción policial...

Martes 22 de Diciembre de 2009

Santa Fe.— El nuevo jefe de policía de la provincia de Santa Fe, Osvaldo Daniel Toledo, estrenó su cargo asegurando que entablará una franca lucha contra las irregularidades dentro de la fuerza. Ayer fue puesto en funciones por el gobernador Hermes Binner y el ministro de Seguridad Alvaro Gaviola. En el mismo acto asumió como subjefe provincial Egidio Schettini.
  “Es un término un poco duro pero es así. Tolerancia Cero con la corrupción policial. El que tenga algo que lo diga y demuestre. Es el momento en que no miremos para otro lado. Miremos y actuemos como lo venimos haciendo frente a un porcentaje altísimo de la corrupción policial”, dijo el jefe entrante, hasta ayer titular de la Unidad Regional II.
  Toledo tiene 50 años y 29 de antigüedad en la policía y revista con el grado de comisario general. Antes de ser jefe en Rosario, cargo que ocupó durante los últimos 20 meses, fue titular de Seguridad Rural con asiento en Vera. Es rosarino, está casado y tiene cuatro hijos. Su acompañante, Egidio Schettini, estuvo por una larga temporada a cargo de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE).
  En la ceremonia celebrada en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno Binner y Gaviola despidieron a los jefes salientes, Juan Luis Hek y Jorge Gómez. El primero abrió la ronda de discursos señalando la satisfacción de haber desempeñado el cargo. Se fue aplaudido por muchos oficiales superiores que llenaron el salón. También estaban allí el ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti; el intendente de la ciudad de Santa Fe, Mario Barletta; los secretarios de Seguridad Pública, Horacio Ghirardi; de Asuntos Penitenciarios, Leandro Corti; y de Control de las Fuerzas de Seguridad, Gonzalo Armas.
  Binner se dirigió a los oficiales presentes planteando que la tarea contra la criminalidad es vasta. “Tenemos que construir más escuelas, más hospitales, más trabajo y más producción, porque la seguridad no está solamente de la mano de las personas especializadas, que son ustedes, sino además en la satisfacción de las necesidades básicas de la gente”, dijo.
  Toledo dijo que su primera medida será modificar la conducción de unidades regionales allí donde hay jefes en edad de pasar a retiro y otros que presentaron pedido de retiro voluntario. Reseñó que la demanda ministerial hacia la fuerza pasa “por incrementar los niveles de prevención que se logra con mayor presencia policial”.
  Ante una pregunta puntual Toledo dijo no coincidir con la crítica del ex comisario general José Luis Giacometti, quien había planteado que se había dado una señal de menoscabo a la fuerza al cancelar su nombramiento como secretario de Seguridad. “Venimos experimentando un cambio. No es que (la policía) sea dejada de lado sino que estaba en una situación de muchas necesidades y no es sencillo cubrir esas falencias de un día para otro”.
  Prometió separar de la fuerza “a los elementos que le hacen mal” y mencionó al respecto la afectación que le produjo la denuncia del oficial auxiliar rosarino Juan José Raffo que, en febrero pasado, aludió a una trama de corrupción dentro de la fuerza, lo que ocasionó el relevo del subjefe de Rosario.
  “A diario nos encontramos con personal cuestionado y nosotros como jefes estamos expuestos permanentemente. Como lo fue para mí el caso Raffo, por ejemplo. Tenemos la obligación de someternos los requerimientos de la justicia y a los organismos que nos controlan a nosotros. No trascienden pero tenemos infinidad de casos en que se separa a gente de la fuerza por distintas situaciones. Eso sirve para depurar. El que está en el camino equivocado será separado. Estamos expuestos a que en cada intervención tengamos críticas negativas y conflictos de alto riesgo. Está en nosotros cuando hay dudas sobre el accionar policial no mirar para otro lado”.