Tiene un abultado prontuario y cayó por robarle a una nena
Una menor que aseguró que le había robado su cartera y pertenencias personales la tarde del martes 12 de noviembre en la esquina de Biedma y Berutti, en el barrio La Tablada.

Sábado 16 de Noviembre de 2013

Un joven de 17 años y con un frondoso prontuario penal fue detenido y alojado en la seccional 16ª luego de ser denunciado por una menor que aseguró que le había robado su cartera y pertenencias personales la tarde del martes 12 de noviembre en la esquina de Biedma y Berutti, en el barrio La Tablada.

El inculpado es Matías Jesús P., apodado "Catito", y la denunciante es Ludmila G., de 13 años, quien dijo en la declaración ante la policía que lo identificaba porque lo "conocía del barrio". Una vez receptada la denuncia los efectivos se dirigieron a una vivienda de Esmeralda al 3700, dirección que se presumía como domicilio del menor, y allí lo capturaron a las 23.30 del jueves sin ninguna resistencia por parte del sospechoso.

Según voceros policiales, el joven tiene entre sus antecedentes 13 causas por robo (cinco de ellos bajo la carátula de calificado), tres imputaciones por homicidios y siete pedidos de captura, varios de ellos del juzgado de Instrucción número 10, a cargo de Patricia Irma Bilotta, donde también recayó la denuncia presentada por Ludmila G.

Con la gorrita. Cuando tenía 15 años, Catito fue requerido por la jueza de Menores 3ª, Carolina Hernández, por el crimen de Cristián Rafael Moy González, un pibe de 21 años asesinado de seis balazos en noviembre de 2011 en un pasillo de Patricias Argentinas al 4300, en el barrio La Tablada. Varios testigos dijeron haber visto a Catito correr con una pistola en su mano y la gorra del pibe asesinado. Inmeditamente el caso fue derivado a la órbita de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia.

En esos momentos fuentes policiales indicaron que Catito ya tenía una veintena de ingresos en comisarías de la zona sur de la ciudad y que muchas de sus entradas habían sido por el uso de armas de fuego. La primera de esas anotaciones data de cuando sólo tenía 10 años. Incluso, los pesquisas dicen que su nombre se escuchó en al menos otras dos investigaciones por homicidios: una de 2009 y la otra de 2011, cuando se investigaba el crimen de Roque Ezequiel Fernández, un joven de 20 años muerto el 5 de septiembre de ese año en Presidente Quintana y Esmeralda. Sin embargo, en ninguno de los casos el chico llegó a ser detenido.

Viejas peleas. El menor, al entregarse ayer sin ofrecer resistencia "no incurrió en peligrosidad procesal", sostuvo su abogado Marcos Cella. El letrado explicó que el chico es "muy sufrido, con una dejadez total de parte del Estado y sin ningún tipo de cobertura social". Y explicó que su cliente "es ajeno al robo que le imputan, un cargo originado en viejas peleas de vecinos que no lo quieren en el barrio".

Matías Jesús P. quedó detenido en el Instituto de Rehabilitación de Adolescentes Rosario (IRAR) y, según sostuvo quien lo patrocina, el lunes pedirá la excarcelación ya que no existirían mas pruebas que la declaración de la menor.