Domingo 31 de Octubre de 2010
El miércoles 20 de octubre, en momentos en que medio centenar de piqueteros y ex empleados del Ferrocarril Roca se habían replegado tras intentar cortar las vías de tren de la estación Avellaneda, del otro lado del Riachuelo, en reclamo por trabajo, comenzaron a escucharse disparos. En medio de las corridas y el desbande, varios manifestantes cayeron heridos en la esquina de Pedro de Luján y Perdriel, en Barracas. Uno de ellos fue Mariano Ferreyra, de 23 años, militante de la rama juvenil del Partido Obrero (PO), quien pocos minutos después falleció.
Quedaron heridas otras tres personas, Elsa Rodríguez, integrante de una cooperativa del Plan Argentina Trabaja, de 56 años, oriunda de Berazategui, que recibió un disparo en la cabeza. Sigue internada en el hospital Argerich. También fueron heridos Nelson Aguirre, otro militante del PO, que recibió disparos en las dos piernas, y Ariel Pintos, un ex empleado del Roca, que presentaba escoriaciones faciales. Los dos están dados de alta.
"A Mariano lo mataron a pocos metros de donde estaba yo. Había dos tiradores. Lo mató el tirador que estaba más cerca de la vereda. Los balazos y las piedras me pasaban por al lado. Fue una emboscada. Había tres móviles de la Policía Federal en la esquina de Luján y Santa María del Buen Ayre, que se abrieron y dejaron pasar a la patota de la Unión Ferroviaria que nos atacó", relató Diego Cardía, uno de los cuatro integrantes de la mesa de negociaciones de la asamblea de trabajadores despedidos de las empresas tercerizadas del ferrocarril Roca.
Mariano Ferreyra tenía 23 años, pero hacía casi una década que había comenzado a militar en luchas políticas y gremiales. En 2002, con 15 años, se sumó a la toma de la fábrica de alimentos Sasetru, en Avellaneda, que luego quedaría en manos de una cooperativa de desocupados.
Uno de sus hermanos lo acercó al Partido Obrero, en el que se insertó a través de la Unión de Juventudes Socialistas, el brazo del PO en los secundarios y universidades.