“Suite francesa”, una historia de amor y de guerra con fecha de vencimiento
Basada en el libro de Irène Nemirovsky, hoy se estrena en Rosario el film que refleja en tiempo real el deterioro de la sociedad francesa durante la ocupación alemana.

Jueves 12 de Noviembre de 2015

Más de cincuenta años después de la muerte de la escritora Irène Némirovsky en un campo de concentración, su hija tuvo valor para leer sus diarios y los manuscritos de la novela "Suite francesa". Lo que descubrió fue una historia narrada casi en tiempo real. Situadoa en 1940 en Francia, "Suite francesa", cuya adaptación al cine se estrena hoy, sigue a Lucile Angellier que espera noticias de su marido, un prisionero de guerra, mientras lleva una existencia asfixiante con su dominante suegra. Cuando los refugiados parisinos llegan a su pequeña ciudad, seguidos por un regimiento de soldados alemanes que se establecen en las casas del lugar, la vida de Lucile da un vuelco. En lo de los Angellier, Lucile inicialmente intenta ignorar a Bruno, un oficial alemán atractivo y refinado, pero pronto descubre que el amor puede quedar atrapado en las redes de la tragedia.

El libro consta de dos volúmenes de una novela que originalmente debía tener cinco. Se publicó en 1998, 56 años después de que Némirovsky murió en Auschwitz (ver aparte). Para la película, el director inglés Saul Dibb hace un paneo sobre el primer volumen, "Tempestad en junio", y luego se concentra en el segundo, "Dolce", que habla de la relación entre Lucile Angellier (Michelle Williams) y Bruno von Falk (Matthias Schoenaerts), un teniente alemán, y la suegra de la mujer, a cargo de Kristin Scott Thomas.

Conflictos. Dibb, que debutó internacionalmente con "La duquesa", dijo que esta película, como todas, "fue un viaje fascinante". "Los años 40 -explicó- es un período que en realidad pocas veces fue abordado de esta manera. Hay allí (en el contexto de la pequeña ciudad que refleja el libro) una especie de «ocupación incómoda», con la Wehrmacht alemana antes de que todo se convirtiera en las cosas que sabemos, como el tratamiento que se le dio a las poblaciones judías de Europa o el tratamiento de la población francesa en Francia. Encarar este período, que en cierto modo podría llamarse la pre Resistencia, me pareció fascinante".

Adaptar el libro, según contó el director a The Entertainment Network, lo obligó a tomar decisiones difíciles por tratarse de una obra inconclusa y porque la primera parte no está íntimamente relacionada con la continuación. "La escritura del guión fue la parte más difícil del trabajo. La decisión más importante fue pensar qué hacer con esta novela inconclusa, cómo tomar algo que tiene dos partes pero que estaba destinado a tener cinco. Además, las dos partes no se relacionan entre sí en términos de narrativa o caracteres, pero todos ellos dicen cosas de importancia fundamental. Tomé esa primera decisión de centrarme en la parte llamada «Dolce», usando ese sentido de pertenencia de los personajes y luego extrapolarlos con la caída de Francia para conseguir una especie de primer acto, y a continuación avanzar hacia lo que podría haber sucedido en las partes que Irène dejó sin escribir".

Más allá de la adaptación, Dibb aseguró que su preocupación fue incluir todos los temas que Irène Nemirovsky encaró en su libro y que su muerte, a los 39 años, le impidió finalizar. "Quise asegurarme que todos los que trabajamos en este filme fuésemos capaces de ser fieles a una historia que contuviera todos los temas que Irène estaba tratando cuando pensó la novela y en un sentido casi como de guerra civil que estalló en Francia y que luego se exacerbó por la presión de la ocupación".

De la realidad a la historieta

Así como Art Spiegelman en su extraordinaria “Maus” transformó la historia de su padre, un superviviente del Holocausto, en una novela gráfica, este año fue “Suite francesa” la que dio el salto a ese formato. La editorial Salamandra reeditó el clásico y lanzó también una adaptación a novela gráfica realizada por el dibujante francés Emmanuel Moynot. El artista eligió la primera parte de la novela, “Tempestad en junio”, en la que se narra el éxodo de París en los días posteriores a la invasión alemana. Las obras de Moynot se caracterizan por ser sombrías y suelen abordar temas con frecuencia de carácter político.