El ministro de Economía arma una ingeniería financiera para afrontar los vencimientos de deuda de los próximos meses. El Banco Mundial analiza si brinda avales por u$s2 mil millones. El gobierno pisó pagos para mostrar superávit fiscal
21:03 hs - Jueves 16 de Abril de 2026
El Ministerio de Economía avanza en una ingeniería financiera destinada a cubrir vencimientos de deuda por u$s4.300 millones previstos para julio, mediante un esquema de garantías con organismos multilaterales. El primer guiño llegó del Grupo Banco Mundial, que anunció que trabaja en una garantía de hasta u$s2.000 millones. La operación propuesta está sujeta a la aprobación del directorio ejecutivo de la entidad.
El organismo expresó en un comunicado su “sólido apoyo a los esfuerzos de reforma de Argentina para fortalecer las condiciones para el crecimiento, la inversión y la creación de empleo”. El texto fue publicado después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, se reuniera con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, en Washington, en el marco de las asambleas conjuntas de ee organismo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ingeniería financiera
Caputo busca estructurar un fondo ad hoc con respaldo del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF para conseguir financiamiento a tasas inferiores a las disponibles hoy en los mercados internacionales.
Algunas fuentes estiman que busca captar hasta u$s10 mil millones, pensando no solo en los vencimientos de este año sino también en el exigente calendario de 2027.
La estrategia coincide con lo expresado recientemente por el Fondo Monetario Internacional tras la última revisión del programa argentino. En su comunicado, el organismo señaló que el esquema de financiamiento contempla “una estrategia de varios frentes para refinanciar obligaciones en moneda extranjera”, incluyendo emisiones locales en dólares, venta de activos estatales, acuerdos de recompra del Banco Central y préstamos externos, con potencial apoyo de instituciones financieras internacionales.
Ese respaldo fue interpretado en el mercado como una validación del camino que explora el equipo económico para pagar sin recurrir, por ahora, a una colocación directa en Wall Street.
Raspar la olla
Sin acceso al mercado de capitales, el gobierno viene raspando la olla. El jueves informó un superávit fiscal primario de $930.284 millones en marzo y un saldo financiero a favor de $484.789 millones. Se logró porque las partidas destinadas a prestaciones sociales cayeron 3,7 % real, las de salarios 5,2 % y las transferencias corrientes crecieron nominalmente la mitad que la inflación y los subsidios bajaron 33,4 %.
Pero, además, el Ministerio de Economía pisó los pagos pendientes. En febrero la deuda flotante de la administración central por el rubro transferencias creció algo más del 60 % real interanual, a $1,02 billones en 2026.
Mientras tanto, Economía junta de a puchos. El jueves colocó otros u$s200 millones en bonos en dólares bajo legislación local. El miércoles ya había colocado otros u$s300 millones.
La adjudicación se distribuyó entre u$s100 millones en Bonar 27 al 5,12 % de interés y otros u$s100 millones en Bonar 28 al 8,51 % de rendimiento. En la jornada anterior el gobierno había colocado u$s150 millones en cada uno de esos bonos en las mismas condiciones.
El interés del gobierno en este tipo de instrumentos se da en un contexto en el que el regreso de Argentina a los mercados internacionales de deuda continúa siendo costoso, con un riesgo país que se mantiene en niveles elevados.
Flexibilizan encajes
Por otra parte, con el objetivo de dotar de mayor liquidez al sistema financiero, el Banco Central volvió a flexibilizar los encajes de los bancos. Por un lado, bajó los requisitos de integración diaria mínima permitida a los bancos, desde el 75 % al 65 %. En noviembre de 2025 ya se había bajado este mínimo del 95 % al 75 %.
En paralelo, quitó los plazos mínimos y máximos de los bonos elegibles para ser utilizados como encajes. Ya en abril se había decidido no prorrogar la norma que establecía un incremento transitorio de cinco puntos porcentuales de encajes en bonos. De este modo, los encajes de cuentas a la vista quedaron en 45 % (desde el 50 % previo): 31,5 % en efectivo y el resto en bonos.