Viernes 24 de Octubre de 2008
Aunque aún no hay pistas claras sobre las causas que desataron la descomunal balacera que se desató entre dos bandas rivales el martes a la noche en el Fonavi Parque Oeste, los pesquisas presumen que fue un ajuste por el comercio de drogas. En tanto, Guillermo L. y Mario Aníbal L. siguen presos e imputados de abuso y portación de armas.
Ocurrió a las 21.30 del martes cuando un par de hombres armados llegaron en un Chevrolet Vectra al Fonavi de Cerrito al 5500 donde vive Dulce A., quien estaba en la vereda con sus familiares. Entonces, los recién llegados se bajaron del auto y abrieron fuego hacia Dulce y sus parientes, quienes repelieron el ataque ante la mirada atónita de los vecinos.
En ese momento, la pareja de Dulce salió disparando desde su departamento con una escopeta, un menor sacó una pistola 9 milímetros y jaló el gatillo y un muchacho conocido como Mosquito disparó con una Itaka. Quince minutos después la policía llegó al lugar y de la torre de Cerrito y Liniers se llevó a los dos detenidos, a quienes les secuestraron una pistola 9 milímetros y una Thunder Bersa calibre 3.80. También fue arrestado un adolescente de 17 años que ya fue quedó libre.
Una hora después, cinco jóvenes llegaron en un Fiat Duna y en un Peugeot 206. Lo hicieron para hostigar a los familiares de Dulce. Uno de ellos era Ariel Máximo C., sobrino del líder de Los Monos, la banda del barrio Las Flores. Todos fueron demorados y los autos requisados. No se hallaron armas y, tras declarar, se fueron a sus casas.