Sábado 05 de Noviembre de 2011
Siete personas murieron ayer en la ciudad de Génova (noroeste de Italia) por las inundaciones registradas a causa de las persistentes lluvias que han desbordado dos torrentes, han informado las autoridades locales. Entre las víctimas hay tres niños, y cinco cuerpos han sido ya recuperados, según indicaron los bomberos. La ciudad se encuentra en estado de emergencia y se han cerrado los sistemas de gas y electricidad de toda la zona.
Protección Civil avisó, además, de que en las próximas horas se espera una nueva crecida del torrente Bisagno. Génova permanece paralizada y algunas áreas de la ciudad están totalmente intransitables, mientras los servicios de emergencia buscan posibles desaparecidos con perros adiestrados.
Los bomberos, que han salvado a una decena de personas, han dispuesto un tren como refugio en la zona de la estación ferroviaria, también anegada.
La alcaldesa, Marta Vincenzi, dijo que la fuerza del aluvión, provocado en gran parte por el desborde de los torrentes Bisagno y Sturla, era absolutamente impredecible: "Es un drama irremediable. Jamás había caído una lluvia así en Génova. Un fenómeno de proporciones monzónicas".
Los vecinos, en cambio, le achacan no haber ordenado el cierre tajante de las escuelas como medida de precaución. Si bien es verdad que, viendo los dramáticos vídeos grabados por los vecinos, se llega a la conclusión de que muchos ciudadanos tampoco se han tomado en serio la peligrosidad del temporal.
De hecho, algunos testigos refieren que cinco de las siete víctimas han perdido la vida al intentar cruzar la calle Fereggiano en pleno temporal. Tres mujeres y dos niños corrieron a refugiarse en el zaguán de un edificio situado en el número cinco, pero una lengua de agua anegó la estancia y los ahogó sin que tuvieran tiempo de alcanzar la escalera y ponerse a salvo. (DPA)