Domingo 24 de Febrero de 2013
Un aumento de la temperatura mundial de apenas 1,5 grado sería suficiente para iniciar la fusión del permafrost en Siberia, advirtió un grupo de científicos de la Universidad de Oxford, que utiliza técnicas de datación radiométricas sobre formaciones de las cuevas rusas para medir las tasas históricas de fusión del hielo.
Cualquier deshielo en suelo congelado de Siberia podría tener graves consecuencias para el cambio climático mundial. El permafrost cubre alrededor del 24 por ciento de la superficie terrestre del hemisferio norte, y un derretimiento generalizado podría desencadenar la liberación de cientos de gigatoneladas de dióxido de carbono y metano, lo que tendría un efecto inmediato de calentamiento.
La evidencia que esgrimen los estudiosos proviene de un análisis de estalactitas y estalagmitas en cuevas a lo largo de la frontera del permafrost. Esas formaciones crecen solamente cuando se filtra el agua de lluvia y por el goteo del deshielo en las cuevas.
Así pues, esas formaciones registran 500.000 años de cambios en las condiciones del permafrost, incluyendo los períodos más cálidos similares al clima de la actualidad.
Los registros de un período particularmente cálido que se produjo hace 400.000 años, sugieren que el calentamiento de 1,5 grado en comparación con el presente es suficiente para provocar el descongelamiento del permafrost.
Anton Vaks, de la Universidad de Oxford, señaló que "el permafrost cubre el 24 por ciento de la superficie del hemisferio norte; un deshielo significativo podría afectar a amplias zonas y provocar la liberación de miles de millones de toneladas de carbono".
"Esto tiene enormes implicaciones para los ecosistemas de la región, y para los aspectos del medio ambiente humano. Por ejemplo, las instalaciones de gas natural en la región, así como líneas eléctricas, carreteras, ferrocarriles y edificios están construidos sobre el permafrost y son vulnerables al descongelamiento. Tal deshielo podría dañar esta infraestructura con evidentes implicaciones económicas". concluyó Vaks.