Lunes 25 de Enero de 2010
La fuga masiva que concretaron ayer 11 de los presos que estaban alojados en la seccional 12ª es
la primera que se produce en 2010 y también la primera que sufren las flamantes autoridades de la
Unidad Regional II, que asumieron sus cargos el 21 de diciembre pasado. Para rememorar anteriores
evasiones hay que remitirse a julio del año pasado cuando 12 detenidos se escaparon de una
seccional de Villa Gobernador Gálvez y en cuanto a la comisaría de barrio Ludueña cuya seguridad
volvió a ser burlada ayer, al año 2007.
El 5 de julio de 2009, alrededor de las 14, doce detenidos que estaban
en el penal de la comisaría 29ª de Villa Gobernador Gálvez se escaparon tras limar los barrotes de
una puerta y golpear a dos efectivos de la guardia, a uno de los cuales le robaron la pistola
reglamentaria. Horas más tarde, cuatro de los evadidos fueron recapturados en las inmediaciones de
la misma seccional y volvieron tras las rejas de otras seccionales.
En cuanto al último escape numeroso que se registró en la 12ª, el mismo
data del 27 de abril de 2007 cuando cuatro presos utilizaron un método casi calcado al de ayer para
ganar la calle mientras asistían a una clase escolar en el patio del penal. Según la crónica de La
Capital de aquel día, la evasión fue entre las 15.30 y las 15.45. Diez internos estaban en un patio
enrejado tipo jaula y aprovechado la presencia de la maestra forzaron uno de los barrotes de una
reja que da a otro patio. Después desprendieron parte del tejido metálico que cubría el enrejado y
obtuvieron un pequeño hueco por el que lograron escabullirse.
Así llegaron al fondo de la seccional y desde allí treparon por un
tapial hasta alcanzar los techos. Se presume que los prófugos salieron aquel día por un pasillo de
calle Rouillón, quizás el mismo por el que se evadieron los internos que se escaparon durante la
calurosa tarde de ayer.