Lunes 07 de Diciembre de 2015
El viernes próximo, Gustavo Bordet asumirá como gobernador de Entre Ríos con la certeza de que el reciente fallo de la Corte Suprema nacional, que declaró inconstitucional la quita del 15 por ciento de la masa de impuestos coparticipables por parte de la Casa Rosada a las provincias, cambiará la relación con el poder central. Además, para el actual intendente de Concordia, enrolado en el Frente para la Victoria (FpV), a la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia le seguirá "una etapa de discusión muy rica que generará nuevos emergentes" en el justicialismo.
Frente a la ola amarilla que terminó barriendo la región central de la Argentina, Bordet retrocedió en el tiempo hasta el 22 de noviembre: "Pudimos ganar la Gobernación entrerriana, pero no nos fue bien a nivel presidencial en la provincia. Existe un claro mensaje de la ciudadanía, que me puso en un lugar determinado pero también optó por otros espacios políticos. Hay que saber escuchar".
Acerca del inminente debut del gobierno de Macri, admitió a LaCapital que "hay mucha expectativa por lo que ocurrirá después del 10 de diciembre, como también hechos objetivos que cambiaron el escenario de las relaciones entre la Nación y las provincias, merced al reciente fallo de la Corte" que benefició a Santa Fe, San Luis y Córdoba.
"En Entre Ríos también planteamos esa vía. Además, está el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que la presidenta Cristina Kirchner emitió luego, dando hacia el futuro la posibilidad de extender el mismo beneficio al resto de las provincias", advirtió el mandatario electo.
Tras instar a aguardar los primeras señales que emita la administración macrista en ese sentido, Bordet consideró que el fallo del máximo tribunal "abre una etapa de consenso y vuelve a poner en la superficie la discusión del federalismo en la Argentina, incluso sentando las bases para avanzar hacia un nuevo pacto fiscal en el que las provincias puedan recuperar lo que fue en un principio: 50 y 50 por ciento".
Acerca del desafío que implicará gestionar en Entre Ríos, al tiempo que el FpV estrenará su traje opositor a nivel nacional, enfatizó que procurará "garantizar la gobernabilidad en una provincia donde la mitad de los intendentes son de fuerzas disidentes". Por eso, insistió con la búsqueda de consenso. "Después, cuando lleguen las elecciones de medio término, se irán fijando los posicionamientos políticos", agregó.
Según Bordet, el ballottage entre Daniel Scioli (FpV) y Macri "fue muy parejo, contra todos los pronósticos que auguraron un triunfo contundente de Cambiemos, y terminó con una diferencia exigua".
"También fue atinado, después de los comicios, hablar de diálogo porque la paridad que reflejó el resultado lo ameritaba. Estará en nuestra inteligencia como dirigentes lograr acuerdo sostenibles", advirtió.
Sobre el futuro inmediato del justicialismo, Bordet abundó: "Se viene un momento de discusión interna. De hecho, propicié en Entre Ríos un llamado a elecciones a la brevedad porque el PJ es una fuerza democrática".
"En esta suerte de recambio que se aproxima, el mejor modo de hacerlo es mediante instrumentos democráticos como el voto", continuó el gobernador electo, tras lo cual confió en el inicio de "una etapa de discusión muy rica que generará nuevos emergentes". No obstante, fue prudente sobre los pasos a seguir por la jefa del Estado y Scioli. "También surgirán del proceso interno del PJ", sentenció.
Fue entonces cuando Bordet, quien el viernes se reunió en Rosario con el gobernador electo, Miguel Lifschitz, reivindicó los doce años de administración kirchnerista en el país: "Hablamos de un ciclo que aportó una profunda transformación, que dejó atrás épocas muy tristes en las que la violencia había ganado las calles y la angustia era moneda corriente en muchas familias y que revirtió los peores indicadores del país".
"La Argentina está desendeudada y con un alto nivel de consumo y empleo sostenible. Obviamente, hay muchísimas cosas pendientes y la expectativa es ir por ellas", concluyó.
memoria, verdad y justicia
Reclamo a Macri de organismos de DDHH
Abuelas de Plaza de Mayo y Familiares de desaparecidos por razones políticas le reclamaron al próximo presidente, Mauricio Macri, que "explicite de manera urgente cómo sostendrá en su gestión las políticas de Estado" vinculadas a los derechos humanos, al tiempo que exigieron "la continuidad las políticas de Memoria, Verdad y Justicia".
A través de un comunicado de prensa, Abuelas de Plaza de Mayo y Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, celebraron "la jornada democrática" del último 22 de noviembre y ponderaron que "el pueblo decidió en las urnas el destino del país, como desde hace 32 años desde que se recuperó la democracia".
Sin embargo, estos organismos le demandaron al entrante gobierno de Cambiemos "la continuidad las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, que conforman un proceso histórico de 12 años, reparador para el pueblo entero".
Al mismo tiempo, le pidieron al futuro presidente que "explicite de manera urgente cómo sostendrá en su gestión las políticas de Estado para garantizar la continuidad de los juicios por crímenes de lesa humanidad, la búsqueda de nuestros nietos y nietas, como así también la de los cuerpos de los detenidos-desaparecidos en la última dictadura cívico-militar, y el mantenimiento de los espacios de memoria de todo el país".
"Esperamos que quien asuma el próximo 10 de diciembre se exprese claramente en un tema tan importante y tenga entre sus fundamentos a la defensa de la soberanía y el respeto por los derechos humanos, entendidos en su totalidad: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales", finalizaron.
Por su parte, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, aseguró que en estos 12 años "Argentina ha demostrado legitimidad internacional con políticas que han sido modelo de solución pacifica de conflictos", y añadió que "sin lugar a dudas nuestro país lidera en materia de derechos humanos la lucha por la erradicación de la impunidad".