Martes 09 de Diciembre de 2008
Buenos Aires.— Un grupo de delincuentes, integrado al menos por seis individuos, asaltó el edificio de la Unión Industrial Argentina en el centro porteño y, tras maniatar a uno de los vigiladores, robaron en tres oficinas y saquearon el dinero de una de las cajas de seguridad.
Los investigadores procuran determinar si los ladrones irrumpieron en la sede industrial por la puerta principal o si lo hicieron mediante escalamiento con sogas trepando desde el exterior del edificio para deslizarse luego por la terraza hacia adentro.
Fuentes policiales informaron que ocurrió en un edificio ubicado en avenida de Mayo 1157, a metros de avenida 9 de Julio, que pertenece a la UIA desde 2001. Es una cuadra con mucha actividad comercial ya que de un lado del edificio hay un hotel de pasajeros, del otro una sede bancaria y detrás un restaurante.
Según las fuentes de la Policía Federal, el robo se concretó la madrugada del domingo cuando al menos tres delincuentes sorprendieron a un empleado de seguridad de la empresa Sideco que trabaja en el edificio de la UIA y lo amenazaron con armas. Tras reducirlo, los asaltantes maniataron y amordazaron al vigilador, que sólo alcanzó a ver a dos de ellos aunque advirtió que eran varios delincuentes más.
Dominado y encerrado. Un jefe policial dijo que el custodio relató que los asaltantes lo dejaron encerrado en una de las oficinas y que también le taparon los ojos.
De acuerdo a los investigadores, los ladrones se dirigieron al primer y segundo piso del edificio donde funciona la tesorería e ingresaron a tres oficinas.
Allí, según la policía, los asaltantes encontraron dos cajas de seguridad, una de las cuales estaba abierta porque sólo se guarda documentación de menor importancia, mientras que la otra estaba empotrada y cerrada. Para abrirla, los ladrones utilizaron barretas y amoladoras, dijeron los investigadores, pero las herramientas no fueron encontradas en el lugar. Fuentes policiales dijeron que el dinero robado ascendió a algo más de 8.000 pesos, más algunos objetos de valor que los ladrones hallaron en las oficinas revueltas. (Télam)