Jueves 29 de Septiembre de 2011
En La Capital del 19/09/11, página 14, leí: "Salud: los costos crecen más que la economía". Revirtiendo términos a esta conclusión, traigo a colación la teoría de Malthus -maltusianismo- conjetura del sacerdote, economista, demógrafo y escritor inglés Thomas R. Malthus (1768/1834). En 1798, este economista afirmaba que la población tiende a crecer en progresión geométrica, mientras que la producción alimenticia se incrementa en progresión aritmética, por lo que llegará un día en que la humanidad será infinitamente mayor que el abastecimiento alimenticio, tema que a Malthus le originó serios enfrentamientos políticos. A raíz de ello, en 1804 escribe el libro, "Ensayo sobre el principio de la población", texto por el cual acuña el término "maltusianismo". Aquí incorpora como afirmación su teoría demográfica de acuerdo a datos y observaciones fidedignas obtenidas en sus viajes a diversos países de Europa, incluyendo Rusia. Confirmación de aquella realidad son los estragos que el hambre viene causando (hace ya 200 años) cuyo epicentro se encuentra en Africa, donde por el hambre mueren anualmente 57 millones de personas, entre ellos 11 millones de niños menores de cinco años. He aquí el ingrediente medular referente a la nota del epígrafe donde la Asociación Civil de Actividades Médicas habla de la influencia irreversible de los gastos de atención de la salud, lo que podríamos decir consecuencias del maltusianismo. El desfasaje "hambre y salud" es un círculo vicioso donde el 80 por ciento de las patologías está en la falta de alimentos, factor coadyuvante ligado en especial a la falta de agua potable, productor de procesos diarreicos crónicos que le impiden al niño asimilar y absorber las necesarias nutrientes para la salud y el crecimiento normal. Tema que todos los gobiernos y políticos soslayan en razón de que mejorar en algo esta situación sería una estocada mortal para sus intereses personales.
Roberto Linares,
linares3@arnet.com.ar