Rociaron a tiros a un muchacho de 25 años en la zona sudoeste
Los motivos por los cuales Daniel Humberto Godoy recibió, ayer al mediodía, una lluvia de balas en su cuerpo permanecen por ahora en un absoluto misterio para los investigadores policiales. El muchacho de 25 años, con varios antecedentes penales en su historia, fue hallado por un familiar desvanecido sobre un charco de sangre en el interior de su casilla de Lavalle al 5300. Tenía cinco impactos de plomo repartidos en el tórax, un hombro y la pierna izquierda.  

Lunes 16 de Noviembre de 2009

Los motivos por los cuales Daniel Humberto Godoy recibió, ayer al mediodía, una lluvia de balas en su cuerpo permanecen por ahora en un absoluto misterio para los investigadores policiales. El muchacho de 25 años, con varios antecedentes penales en su historia, fue hallado por un familiar desvanecido sobre un charco de sangre en el interior de su casilla de Lavalle al 5300. Tenía cinco impactos de plomo repartidos en el tórax, un hombro y la pierna izquierda.
  El ataque se produjo poco después de las 11 y hasta anoche la policía no había podido ubicar a testigos. Tampoco fue posible tomar declaración a la víctima porque fue sometida a una intervención quirúrgica a los pocos minutos de haber arribado al Hospital de Emergencia Clemente Alvarez (Heca). La agresión se produjo al parecer en el interior de la casa de Godoy, quien podría haber estado solo frente a la persona que intentó matarlo.
  Según fuentes policiales, el hecho se descubrió cuando una vecina de Godoy escuchó varios disparos de armas de fuego que provenían del rancho que ocupaba y de inmediato se dirigió hacia la casa de un tío del muchacho. Ese hombre llegó hasta lo de su sobrino y enseguida ingresó al lugar. Godoy estaba allí inconsciente tirado en el piso con cinco impactos de bala. El familiar pidió auxilio al Sies y el joven fue trasladado.
  La casa donde ocurrió el episodio es de chapas y maderas. Tiene dos habitaciones, en una está instalada la cocina y en la otra una sola cama. Precisamente cerca de ese mueble, los agentes de la seccional 33ª incautaron dos vainas servidas de calibre 9 milímetros y una ojiva de calibre 32. La hipótesis preliminar que circulaba anoche era que Godoy habría sido atacado con dos armas diferentes en una aparente venganza.
  Los investigadores de la 33ª y de la Brigada de Homicidios esperaban que Godoy sigua con la evolución favorable que presentaba ayer para poder tomarle declaración, ya que hasta ayer no se pudieron hallar testigos presenciales del ataque.