Robos y destrozos en un centro de jubilados vecino de una comisaría
Por tercera vez en dos semanas, el centro de jubilados y pensionados del barrio 7 de Septiembre sufrió un robo pese a estar situado a sólo 30 metros de la seccional de la zona, la subcomisaría 21ª, ubicada sobre la misma vereda de Ayala Gauna al 7900. La madrugada de ayer los ladrones ingresaron por la parte posterior del local tras violentar una puerta y se llevaron una computadora completa, dinero en efectivo y medicamentos de la mutual que brinda asistencia médica a unos 300 socios del barrio metalúrgico.

Sábado 16 de Noviembre de 2013

Por tercera vez en dos semanas, el centro de jubilados y pensionados del barrio 7 de Septiembre sufrió un robo pese a estar situado a sólo 30 metros de la seccional de la zona, la subcomisaría 21ª, ubicada sobre la misma vereda de Ayala Gauna al 7900. La madrugada de ayer los ladrones ingresaron por la parte posterior del local tras violentar una puerta y se llevaron una computadora completa, dinero en efectivo y medicamentos de la mutual que brinda asistencia médica a unos 300 socios del barrio metalúrgico.

"Nos rompieron las rejas y las cerraduras y arrancaron todo. No sabemos a qué hora fue, pero hicieron un desastre", describió a este diario Luis Vargas, presidente del centro de jubilados que lleva el mismo nombre del barrio. El local está emplazado en la misma calle de la subcomisaría 21ª, en Ayala Gauna 7959. Al lado de la seccional funciona la vecinal, a continuación se levanta el centro de jubilados y, por último, en la esquina funciona un supermercado. En la vereda de enfrente se alzan torres de monoblocks.

Vargas atribuyó a la ausencia de casas de familia en la cuadra que nadie haya escuchado el accionar de los ladrones. El local cuenta, al frente, con una pequeña sala de espera, una enfermería y un consultorio con dos médicos de cabecera donde se atienden los más de 300 afiliados. Al fondo hay una cancha de bochas y un salón con bufet bajo un tinglado. A ese lugar ya habían entrado dos veces la semana pasada cuando, luego de romper candados, se llevaron bebidas, envases, herramientas y vajilla.

Ese sector linda hacia el centro de manzana con la parte trasera de las torres de viviendas que tienen acceso por calle Schweitzer.

Todo revuelto. El último robo nocturno fue descubierto a las 7.30 de la mañana de ayer por un colaborador de la comisión directiva que, tras la lluvia, llegó a arreglar la cancha de bochas. "Llegamos a abrir y encontramos todo revuelto. Entraron por la parte de atrás, que era la que teníamos más segura con rejas de hierro y chapas gruesas", contó apesadumbrado Vargas, e indicó que los ruidos no fueron percibidos de la seccional, donde presentó la denuncia esta mañana.

Los ladrones se llevaron una computadora completa, una impresora, una suma no determinada de dinero en efectivo que podría superar los mil pesos y medicamentos. En la búsqueda de objetos de valor destrozaron muebles y nuevamente escaparon por los fondos. El centro permaneció ayer cerrado al público

Mientras que algunos jubilados especularon que el robo habría ocurrido durante la lluvia, lo que explicaría que no se escucharan ruidos desde la seccional, el comisario Víctor Vega confirmó que los sujetos entraron por la parte posterior del local e indicó que ayer se estaban inventariando los objetos robados.