Miércoles 06 de Junio de 2012
La "Masacre de Pompeya" ocurrió el 25 de enero de 2005, cuando un auto conducido por Fernando Carrera atropelló a cinco personas y mató a tres: dos mujeres y el hijo de una de ellas: Edith Custodio (41 años); Fernanda Silva (31) y su hijo, Gastón Di Lollio (6).
Cabrera (hoy de 34 años), sin antecedentes penales, conducía un Peugeot 205 blanco; fue detenido mientras algunos de los presentes querían lincharlo por la matanza.
Su caso llegó a juicio oral, donde terminó condenado a 30 años, pero en 2009 el cineasta Enrique Piñeyro exhibió su película "The Rati Horror Show" donde exhibía ciertas incongruencias y avalaba la conspiración policial.
La versión policial planteó que los ocupantes del auto venían de cometer una serie de delitos y estaban escapando de la policía. De acuerdo a esa hipótesis, el raid delictivo se inició cuando un militar retiró 750 pesos de un banco en Morón.
El hombre se dirigió a casa de unos familiares en Villa Lugano y fue interceptado por asaltantes, que le sustrajeron el dinero. El militar comenzó a perseguirlos a los malhechores y llamó a la policía por celular.
Los móviles policiales se dirigieron hacia el puente Uriburu por avenida Sáenz mientras el auto considerado sospechoso embistió frente a la Iglesia de Pompeya, a los transeúntes.
De acuerdo a la defensa, ese día Carrera salió con su coche hacia la casa de su suegra. En Centenera y Sáenz se paró en el semáforo mientras veía cómo un Peugeot 504 dobló en "u" frente a él y se asomaba un hombre con un arma en la mano.
Temeroso de ser víctima de un asalto, aceleró y avanzó por Sáenz; jamás se enteró del ruido de sirenas ni tampoco de una de las balas que recibió y lo habría dejado inconsciente, sin poder controlar el vehículo.
Despertó en una ambulancia, con nueve balas en el cuerpo y en medio de gritos de personas que querían lincharlo; en el hospital se enteró de que lo acusaban de dos robos y de tres asesinatos.