Roba una mutual, se equivoca y cae preso
Fue un golpe acorde con la trama del thriller Tarde de Perros, la película protagonizada por Al Pacino que relata los equívocos padecidos por un grupo de maleantes inexpertos que tras robar un banco terminan perdiendo. El protagonista local de la aventura fue Matías E. Contreras, de 24 años y domiciliado en la villa La Cerámica, quien el martes ingresó junto a un cómplice a una mutual de Fray Luis Beltrán, redujo a nueve empleados y se llevó unos 5 mil pesos.

Viernes 03 de Julio de 2009

Fue un golpe acorde con la trama del thriller Tarde de Perros, la película protagonizada por Al Pacino que relata los equívocos padecidos por un grupo de maleantes inexpertos que tras robar un banco terminan perdiendo. El protagonista local de la aventura fue Matías E. Contreras, de 24 años y domiciliado en la villa La Cerámica, quien el martes ingresó junto a un cómplice a una mutual de Fray Luis Beltrán, redujo a nueve empleados y se llevó unos 5 mil pesos.

Pero en su huida, a lo largo de 3 kilómetros, los ladrones cometieron errores que los terminaron llevando al cuartel de bomberos de Capitán Bermúdez, donde también funciona el Comando Radioeléctrico. Allí quedaron atrapados después de achicar a un efectivo y forcejear con el jefe y un agente, con quienes intercambiaron algunos disparos que le provocaron heridas al mismo Contreras, a un vecino y a uno de los uniformados. El segundo ladrón, en tanto, huyó con lo robado en la mutual.

Todo comenzó el martes a las 18.20 en la Mutual del Personal de Obreros de Sulfacid, en Dorrego entre Liniers y Laprida, en el barrio Solís de Fray Luis Beltrán. Hasta ese lugar llegaron dos hombres, uno de ellos con un brazo enyesado. Simulando ser clientes, subieron al área administrativa de la mutual donde trabajaban siete empleadas y un integrante de la comisión directiva. En la mitad del atraco ingresaron al local dos repartidores que también fueron reducidos.

Dinero y cheques. "Los tipos entraron como clientes y subieron. Arriba redujeron a los que estaban trabajando y se alzaron con algo de dinero y cheques. Dejaron al personal encerrado en un baño y, al bajar, ameanazaron a dos repartidores y a la farmacéutica, a los que llevaron al consultorio odontológico. Pero en un descuido alguien llamó a la policía", explicó una allegada a la mutual.

Según testigos, "al menos uno de los ladrones estaba armado y, a pesar de estar sacados no fueron violentos ni golpearon a nadie". Una vez que tuvieron el dinero huyeron del lugar. "Dicen que se robaron unos 5 mil pesos, pero todavía no se hicieron los arqueos", indicó una vocera.

Los pesquisas indicaron que "nadie vio en qué huyeron los ladrones, si en una moto o a pie". Lo que se pudo reconstruir es que transitaron unos 600 metros al oeste hasta la avenida Belgrano, una calle de tierra paralela a las vías del ferrocarril que desde Beltrán conduce al barrio Copello en Capitán Bermúdez.

Cuarenta minutos más tarde, algo que lleva a presumir que lo hicieron a pie, estaban en el cruce de la vía y calle Gervaso, a 70 metros del cuartel de bomberos y el Comando de Bermúdez. A esa hora, allí no había móviles policiales y la autobomba estaba en uno de los ocho incendios que hubo en la zona.

"Venían bastante puestos, no conocían y se metieron crudos en el cuartel", comentó una fuente. Como sea, los dos ladrones se dejaron obnubilar por otra presa: un repartidor de garrafas. Amparados en la oscuridad, quizás estimaron que el trabajador ingresaba a una cochera en lugar de a un cuartel. Y fueron por él, lo achicaron bajo amenazas con un arma y lo empujaron hacia adentro del cuartel. Idéntica suerte corrió un bombero que estaba allí.

Encierro y tiros. Cuando la dupla delictiva tenía al garrafero y al bombero retenidos y los llevaban hacia la cocina del cuartel, aparecieron en escena el jefe del Comando, comisario principal Rodolfo Simbrón, y un agente. Al ver a los uniformados , uno de los delincuentes huyó y el otro les apuntó con su revólver. Incluso gatilló en la cara del comisario, de 45 años, aunque la bala no salió. "El arma tenía tres cartuchos percutados, dos intactos y un alveolo libre. Sobre ese espacio vacío pegó el percutor", indicó un vocero.

Entonces comenzó una gresca entre los policías y el ladrón regada con una docena de disparos y que terminó con tres heridos: un vecino que pasaba por el lugar (Antonio V., de 38 años) recibió un balazo en una pierna, Contreras que cayó herido de un balazo en la pierna izquierda cuando pretendía escapar del cuartel; y el comisario Simbrón con un dedo de una mano fracturado.

Contreras tiene varios antecedentes prontuariales y una condena a 3 años ya cumplida. Ahora está acusado por robo calificado, tentativa de robo calificado, portación y abuso de armas, atentado a la autoridad y lesiones graves. Le tendrá que dar explicaciones al juez de Instrucción Eduardo Filocco, quien ya ordenó la búsqueda de su cómplice.